Una respetada compañía del Reino Unido dedicada a la venta de medicinas naturales y a la promoción del mejoramiento de la salud en base a todo lo que sea natural.
Una de las cosas que más nos agrada de este sitio web en particular es que sus propietarios realmente se esfuerzan por lograr que los envíos postales de mercadería no representen un problema para sus clientes: dentro del Reino Unido, los envíos son gratuitos, y en la UE, el cliente solamente paga un costo nominal. Esto lo apreciamos mucho porque en base a nuestra experiencia podemos decirle al comprador casual que los costos de envío, particularmente internacionales, ahora pueden costarle más que la mercadería misma.
Añoramos con nostalgia cuando el correo estatal permitía despachar paquetes y encomiendas de forma relativamente rápida y segura; gracias a la fiebre de privatizaciones a ultranza que está asolando al mundo, los correos se han convertido en empresas privadas que cobran mucho más por el mismo grado de servicio, amén de que la correspondencia se pierde con inusitada frecuencia, y si uno quiere un servicio más confiable, los costos se disparan enormemente.
La pregunta que nos hacemos es ¿de qué sirve el comercio electrónico si al final del día las cosas salen así mucho más caras? Porque antes, si uno compraba algo por un valor de cien euros, lo recibía por correo del otro lado del mundo pagando unos - digamos, doce -, o si podía ir a comprarlo a un centro comercial, gastando unos seis euros de combustible y un poco de tiempo; ahora, para recibirlo por una de las tan cacareadas compañías privadas, vemos que hay que pagar como cincuenta euros por el envío, y eso carece de sentido, pues para el cliente, el costo real del producto ha crecido en un cincuenta por ciento sin que el mismo mejorara.
Este es un problema que va a tener que ser solucionado tarde o temprano: está claro que las compañías o sistemas postales del estado deben existir para que los costos de envío se mantengan a un nivel razonable (no es posible que para enviar un cheque - sí, un solo papelito - desde Estados Unidos a la Argentina, haya que pagar setenta dólares a FedEx).
Mientras tanto, aplaudimos que las compañías que comercializan los productos que nos interesan se vayan dando cuenta de este problema y hagan lo posible para facilitarle las cosas a sus clientes.