Eurostar es el tren de alta velocidad que une ciudades como Londres, Ashford, Paris, Bruselas, Lille, Avignon, Calais y también los Alpes franceses.
Desde la introducción de este servicio, los viajes en Europa han cambiado notablemente: los trenes Eurostar viajando por el túnel del Canal de la Mancha han logrado reducir en promedio el viaje entre el continente europeo y las islas británicas a tan solamente cuarenta minutos.
Según la compañía, cuando se complete su segunda fase de expansión estos tiempos se reducirán aún más, y hoy en día el viajero o turista ya cuenta con conexiones que le permiten alcanzar más de cien destinos diferentes en Francia, Bélgica, Holanda, Alemania e Inglaterra.
En términos de preponderancia en el mercado, Eurostar prácticamente domina las rutas entre Londres y París (66%), y Londres y Bruselas (48%), transportando casi dos millones de pasajeros en el último trimestre de 2003.