Motivación, coaching y preparación para emprendedores, empresarios y profesionales. En el sitio de Jim Rohn es posible hallar un gran número de diversas publicaciones, productos y servicios destinados a la formación de líderes, motivación y procesos de auto ayuda.
El sitio está publicado en idioma inglés, pero resulta sumamente interesante para quienes se preocupan por el desarrollo de la gestión de liderazgo y la formación de una buena base de motivación en las personas, ya sea en el campo laboral, deportivo o espiritual, y entre los productos y servicios que mencionamos y que se encuentran a disposición del lector destacamos: Publicaciones en formatos varios: audiocassettes, discos compactos y libros La ezine semanal de Jim Rohn Seminarios, cursos y eventos especiales Programa de socios La importancia de un buen liderazgo no puede menospreciarse en ningún proyecto; ya sea en expediciones científicas, viajes de aventura, eventos deportivos o emprendimientos empresarios, el éxito o el fracaso de los mismos puede quedar determinado por la naturaleza y calidad de sus líderes y la clase de motivación que le puedan dar a las personas que trabajan con ellos. No es correcto creer que por ostentar una posición oficial administrativa, ya se pueda actuar como un líder; ese es el aspecto formal, que indudablemente es necesario porque sin tener cierta clase de autoridad constituida es muy difícil ejercer el liderazgo.
Pero la autoridad formal es solamente una pequeña parte de todo el proceso que significa liderar una organización o proyecto, desde un club deportivo hasta un programa espacial. Por sobre todas las cosas, un líder debe inspirar a los demás con su propio ejemplo, y una vez más debemos decir que esto no se obtiene con un buen discurso inaugural de la gestión, sino a través del tiempo, con los hechos.
Existe una tendencia en todos nosotros hacia lo inmediato y lo mediático; creemos que los resultados se pueden obtener de la noche a la mañana, y que con causar una buena impresión inicial alcanzará para cambiar las cosas. Los buenos discursos y las buenas impresiones son necesarios, pero si al cabo de un tiempo no se sustancian con hechos concretos, pierden valor.
Esa es la razón por la que en general, los discursos políticos carecen de atractivo para la gente, pues ya entran en el terreno de lo trillado, y si en general y de forma breve se pudiera decir cómo debe ser un líder, habría que decir que la mejor forma sería siendo exactamente lo opuesto a un político. Nada se construye de la noche a la mañana; la obtención del éxito instantáneo es algo que se debe dejar para la lotería y los juegos de azar.
Todo buen trabajo lleva mucho tiempo de preparación, ejecución y perfeccionamiento, y por eso es importante destacar que cualquier persona que desee convertirse en un buen líder, en cualquier actividad, tendrá que estudiar mucho y ganar experiencia. Un error común en muchos aspirantes o deseosos de convertirse en líderes, es confundir la simple amoralidad con firmeza; esto lleva a que se piense - y hasta se convierta en una especie de valor cultural - que por hacer cosas como despedir gente, obligar a los empleados a trabajar largas horas, o ser insensibles a las necesidades de la gente se está siendo un buen líder.
De ninguna manera: una persona que demuestra semejantes actitudes y pretende administrar y liderar de esa forma, solamente de nuestra en primer lugar, su incapacidad para hacer cosas de otra forma que no sea violenta, con lo cual se demuestra que no tiene la creatividad necesaria para enfrentar situaciones nuevas. Bastará con que un día no pueda ejercer ese poder de la manera en la que lo hace para que se encuentre tan perdido como un piloto que nunca aprendió a hacer aterrizar un avión.
Y en segundo lugar, un individuo que hace del abuso, de la crueldad y de la mentira parte de su vida, es un amoral, y a partir de las malas acciones nunca se obtienen beneficios duraderos. Las organizaciones que aplican semejante tipo de políticas demuestran que sus líderes son muy poco sabios pues están actuando como un virus que destruye a su huésped; en una organización se debe generar lealtad, y no miedo ni una supuesta eficiencia basada en las pequeñas formas de extorsión que tiene un jefe a veces con sus empleados.
Lo que mucha gente no entiende es que para ser un buen líder es imprescindible contar con una cierta estatura moral y personal; no se puede liderar bien sin integridad personal.
No hay buen líder que no sea además una buena persona.
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