A veces es bueno preguntarse algunas cosas como ¿quién fue el primer individuo o la primera compañía que alquiló un auto en la historia? Realmente no lo sabemos, pero a pesar de que esta pueda parecer una pregunta meramente anecdótica, el poder conocer el pasado de nuestra sociedad, sus avances, inventos, su economía, y otros aspectos nunca viene mal.
En el caso de los autos, conviene saberlo para poder comprender de qué manera un invento puede cambiar nuestras vidas. Hace solamente cien años, cuando los automóviles ya existían, se los veía solamente como juguetes extraños y muy costosos para la gente acaudalada; nadie pensaba que el caballo, que había servido como principal medio de locomoción por miles de años, acabaría por ser sustituido casi en su totalidad.
Mucha gente perdió oportunidades sumamente lucrativas por no haber podido entrever el impacto que podría tener el auto en el mundo, y algunos, como Daimler, Benz, Ford, los hermanos Dodge y otros, crearon grandes imperios comerciales simplemente por haber tenido las ideas adecuadas en los momentos oportunos.
También a lo largo de los años fueron pareciendo numerosas comodidades y accesorios como los que vemos actualmente incluso en los autos de alquiler. Algunas de estas cosas las damos por sentadas, como los cinturones de seguridad, pero en su momento hasta fueron ridiculizadas o no se les veía una clara aplicación, dependiendo de si los fabricantes eran los dueños de las patentes o no, principalmente.
Pero hoy en día, el desarrollo de los autos y vehículos terrestres parece orientarse más hacia la búsqueda de nuevas fuentes de energía, de la propulsión limpia y eficiente, y de la economía de materiales con el objeto de evitarle a la naturaleza un mayor daño por contaminación y agotamiento de los recursos naturales.