Cuatriciclos y motocicletas. Equipos, accesorios, vehículos, piezas de recambio, cascos y vestimenta, recuerdos, libros, vídeos.
Partes, piezas y accesorios para modelos Honda, Yamaha, Kawasaki y Suzuki. Envíos a los EE.UU., Canadá y Puerto Rico.
Si le preguntamos a mucha gente por qué comprar un automóvil, muchos nos dirán que lo necesitan para trabajar, otros porque estos vehículos son indispensables para la vida moderna, y algunos, porque tener uno les hace sentir libres.
Lamentablemente, con la grandísima proliferación de vehículos de cuatro ruedas en las ciudades, esto cada vez resulta más utópico: en vez de una necesidad, los autos se transforman en una carga difícil de llevar. En vez de servir para trabajar, se convierten en un objeto muy grande difícil de colocar en un estacionamiento, y en vez de libertad, nos encontramos cada vez más en algún atoramiento de tránsito.
Las motocicletas, por el contrario, permiten una mayor flexibilidad, son más escurridizas, y también más económicas; no hay que olvidar que un auto nuevo de alrededor de 23.000 euros en su precio, está costando lo mismo que un avión ligero de dos plazas (no es broma).
No hay manera de justificar semejante gasto en un automóvil que a los cinco años perderá todo su valor mientras que una avioneta lo mantendrá por décadas y no hará falta ni descartarla ni venderla, si noes lo que se desea.
O tal vez sí hay una explicación... La gente acepta la realidad que se le presenta, y pocos saben que están pagando muchísimo más de lo que deberían para viajar sobre dos ruedas más que en una moto.
Pero las motocicletas son peligrosas en las ciudades - no hay que olvidar que el cuerpo del conductor absorbe los impactos como lo haría la carrocería de un coche -, las condiciones del tiempo pueden no favorecer el viaje en uno de estos pequeños vehículos, y basta visitar la sala de emergencias de un hospital para ver por qué hay que llevar siempre casco.
Pero las motocicletas y diversos vehículos derivados, como los triciclos y cuatriciclos motorizados, constituyen herramientas fundamentales en un ambiente rural, y también para realizar toda clase de aventuras lejos de las ciudades.
De seguir así el camino de nuestro supuesto progreso, quien quiera sentirse realmente libre tendrá que vender su auto y comprarse una moto porque en la vida moderna en las ciudades ya queda poco espacio tanto para estacionar, como así también para la imaginación.