Un interesante producto para minimizar el riesgo que tantas cámaras de seguridad implican para la privacidad y la libertad de las personas. Se trata de un producto químico que se puede colocar sobre las superficies que usted no desea que esas cámaras colocadas muchas veces de forma cuestionable y violando su privacidad han sido colocadas por las autoridades. Por ejemplo, podría tratarse de la ventana de su casa (¿por qué tienen que mirar adentro?), los cristales o las placas de su auto, etc. Cuando una cámara fisgonea en esa dirección, en vez de que un burócrata policial anónimo pueda ver su intimidad, lo que recibirá es un reflejo en su pantalla. La compañía que comercializa este producto afirma que el mismo funciona de manera excelente para que las cámaras fotográficas que se emplean de manera exagerada para imponer multas de tránsito no puedan funcionar correctamente. Los fabricantes de este producto afirman que es un cien por ciento legal, aunque debería constatar que tal cosa es así en su propia jurisdicción.
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