En la foto vemos a la más famosa de las pirámides egipcia: la pirámide de Keops.
Muchos de los que no han visitado Egipto y sus famosas pirámides tienen un idea errónea de su ubicación actual: la imaginan en medio del desierto. Lamentablemente, el desarrollo de la civilización, y en particular de la ciudad de El Cairo, ha hecho que estén al lado de horrorosas construcciones modernas. Por supuesto, dependiendo del ángulo en el que se tomen las fotos da la sensación de que están en medio de la arena.
Algo similar ocurre con las tomas que se hacen en los documentales sobre África y la migración de animales, donde se los ve cruzar desesperada y atropelladamente un río ubicado al parecer en un lugar inhóspito, aplastándose unos a otros en una alocada estampida. Allí también, si ampliáramos esta típica toma, veríamos a cientos y cientos de documentalistas y turistas captando con sus cámaras este acontecimiento anual de ciertos parajes africanos, que sólo se da en determinados momentos y lugares, cruces o vados de ríos muy específicos, los cuales por supuesto terminan abarrotados de gente curiosa que exacerba el miedo de estos animales, antiguamente salvajes, ahora parte de un espectáculo.