Tradicionalmente, cuando las
crisis financieras o económicas se daban en países "emergentes", "en desarrollo", "del tercer mundo", o como se quiera caratular a los países que no manejan los hilos del mercado y el dinero, las crisis suelen ser "acotadas" o "superadas" rápidamente, aislando el país en "cuarentena", por decirlo de alguna forma, ya que estas se pueden relacionar generalmente con una clase dirigente corrupta (la cara visible a la que se culpa). Pero incluso países de este tipo ya no están aislados ni pueden aislarse del resto del mundo en casos de problemas, esto se demostró con las crisis que se dieron en México con el denominado "efecto tekila", la crisis de Argentina en el 2002 con sus repercusiones para el FMI y países inversores Europeos, etc. Sin embargo, es cierto que en estos casos las grandes multinacionales retraen sus tentáculos, o directamente se los cercenan, se los autoamputan, para evitar verse contaminados por la crisis, que ven venir normalmente antes que los simples mortales (ciudadanos) pudiendo llevarse el dinero y escapar indemnes.
El problema se da cuando estas crisis surgen del corazón del sistema financiero, o
son consecuencia inherente del sistema, no causa de la corrupción. Cuando se dan en el cuerpo del pulpo que se contamina con su propia tinta. Esto parece ser que es lo que pasa ahora con el crack inmobiliario que de la mano de la bolsa de Estados Unidos arrastra a los grandes jugadores de las finanzas (EE.UU, Europa, Japón) y sus cedes para inversiones de riesgos (Asia, Oceanía). Si se derrumban los grandes, los pequeños no pueden escapara a su sombra, y caen con ellos...
Aunque cada crisis financiera para los economistas tiene sus particularidades, hay algo básico que está en todas, un mecanismo que se repite una y otra vez, y que se desata con la reacción humana más vieja de todas, la que compartimos con el resto de los animales: el pánico.
En efecto, cuando el pánico es sinónimo de "quiero mi dinero en efectivo ya", y se une al hecho de que los bancos y entidades financieras REALMENE NO TIENEN el dinero que nosotros les prestamos para que nos cuiden, las consecuencias son similares a la caída de fichas de dominó puestas en fila...
En este sentido, lo que pasó en estos últimos días en "el país de la libertad", es un ejemplo digno de un manual de economía básica. Por mucho que algunos "analistas" digan que no se sabe bien cuales son sus causas, el mecanismo es el que acabamos de describir. En este caso, en vez de ser la gente la que intenta sacar dinero de los bancos cuando no hay suficiente para todos; son los mercados, las empresas que operan en bolsas, que se apuran (pánico) a recuperar sus inversiones de riesgo relacionadas con el mercado inmobiliario estadounidense, cuando se ve que este se desmorona. Es decir, nada nuevo...
Escuchamos al FMI decir "mejor, es necesario que se racionalicen los mercados", o a los analistas decir "es normal, a la época de vacas gordas sigue la de vacas flacas". Hay sin embargo, como en las guerras, un pequeño detalle que los grandes estrategas de la macroeconomía en este caso olvidan: la gente que queda en el camino como consecuencia de estas crisis. Gente que es bien real, no como un número que indica millones de dinero inexistente en un monitor de computadora.
El en caso de la crisis hipotecaria y de crédito de Estados Unidos, los primeros perjudicados son los ciudadanos de este país que no pueden pagar sus hipotecas, y les venden la casa, la subastan o la rematan porque ya no pueden seguir pagando...pierden todo, son "deudores" (leprosos financieros), no pueden comprar, ya no pueden comprar una casa porque para comprar actualmente hay que deber...y el que es "insolvente" o "falto de confianza" no se merece el pulgar hacia arriba de los bancos que ofrecen las hipotecas. Resumiendo, lo que pasó es que se crearon las que se denominan "hipotecas basura", es decir, aquellas que se daban a gente que muy probablemente no las iba a poder pagar si las condiciones económicas cambiaban, porque estas hipotecas estaban hechas para encarecerse de forma tal, que los deudores y gente sin fondos a los que iban dirigidos no iban a poder sostenerlas, y por lo tanto se les retiraría su casa para subasta... Estas personas, desesperadas, lo último que intentan hacer es contratar un crédito...pero claro, son personas "insolventes", y por lo tanto los créditos que les dan incluyen intereses astronómicos...finalmente no pueden pagarlos, y las empresa de créditos quieren embargarlos...pero estas personas no tienen nada, sólo su casa (que no es suya)...la serpiente que se muerde la cola.
Así, surgen dos burbujas financieras: la de las hipotecas, y las de los créditos para intentar pagarlas o para pagar otras cosas mientras se paga la hipoteca. El problema es que si este tipo de hipotecas de mierda (dicho mal y pronto), en una economía que no funciona bien, constituye EL 50% DE LAS HIPOTECAS, como pasó en Estados Unidos, sin ningún tipo de control, en un momento dado las casas que se subastan o se quieren revender no tienen compradores...y por lo tanto, si las casa hechas no se vende, menos se quiere construir nuevas, los precios bajan, los bancos y empresas hipotecarias pierden, las que dieron los créditos también, caen todos en bancarrota...esto hace entrar en pánico al resto de los que habían invertido en estos sectores (bancos de otros países también, especulando), todos quieren vender y nadie quiere comprar...la bolsa se desploma...los bancos centrales tienen que intervenir...lo de siempre.
Y esto no pasa ahora cuando se informa de esta crisis, no, viene pasando de antes, esto es más bien la causa de la crisis...pero como vemos, a los gobernantes y economistas parecen preocuparles las crisis solo cuando afectan al mercado, no cuando afectan a la gente...ni siquiera cuando haberse preocupado de lo segundo podría haber evitado lo primero... Eso sí, a estos "ajustes" le llaman "racionalización del sistema". Sin palabras.
Cuando estas cosas se dan a nivel de la bolsa, a la gente (que ya estaba jodida y sigue jodida) no le influye demasiado...pero si estas crisis no pueden ser "frenadas" con lo que denominan "inyecciones de capital" (si hay alguien que lo entienda, que me explique exactamente qué es eso...) por parte de los bancos centrales, pasan a lo que llaman "economía real". Es decir, que las personas empiezan a sentirlo en su bolsillo, los precios suben, sube el desempleo, baja la calidad de vida, sube la pobreza...otra vez, lo de siempre.
La cuestión para un superviviente urbano se resume en la pregunta: ¿cómo podemos nosotros, ciudadanos supervivientes, escapar de este circulo vicioso? ¿es posible?. De esto quisiera que hablemos acá, tratando de sacar algunas conclusiones prácticas. Empiezo dando algunas opciones:
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No tener el dinero en los bancos. Algo que puede funcionar siempre y cuando los que hagamos esto no seamos la mayoría...porque sino estaríamos en crisis. O dicho de otra forma, intentar sacar el dinero cuando todo se va al garete no es escapar de la crisis, sino ser uno de las víctimas de ésta.
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Tener vienes tangibles que nos permitan vivir al margen de las crisis financieras. Esto incluye, pero no se limita a (como diría un abogado) tierras donde vivir que puedan ser cultivadas, y por lo tanto alimentos que nos permitan subsistir al margen de la imposibilidad temporal de comprar las cosas en el supermercado. Y por lo tanto, implica tener conocimientos de agricultura básica, incluyendo práctica, y si ya tenemos una huerta o una granja en marcha mejor.
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Tener el dinero en bancos off-shore. Realmente, no sé lo suficiente de economía como para saber si esto es una garantía o no...¿Las crisis globales afectan a estos bancos? Eso sería lo que hay que responder. Si sólo los afecta en el peor de los casos, conviene tener ahí la plata antes que en lugares que se desmoronarán antes teóricamente.
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