Turismo de transplante, viajes inmorales en un mundo globalizado


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Federico Ferrero

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Las diferencias entre el mundo globalizado (que pese a lo que se cree, no es todo el mundo) y el mundo no globalizado, los marginales de "globalización" entendida como progreso (es decir, la mayoría de los países y regiones del mundo) da como resultado el que actualmente se pueda pagar por cosas que antiguamente eran impensables, o al menos normalmente ilegales. El caso del turismo de transplante lo prueba con creces.

El turismo de transplante no es ninguna leyenda urbana, es algo real. Siendo un ciudadano del primer mundo, consiste en realizar un viaje desde dicho primer mundo hacia un país del tercero o "en vías de desarrollo", como puede ser Pakistán. En Pakistán uno puede comprarse un riñón compatible para transplantárselo por alrededor de $18.000 dólares, previo arreglo de los requisitos necesario con un hospital pakistaní vía internet. Por supuesto, no sólo esto no es apto para gente pobre, sino que hay que tener la desesperación o la falta de vergüenza suficiente para no inmutarse ante el hecho de que la mayoría de las veces los donantes son personas pobres que venden su órganos para poder sobrevivir, ya sea voluntariamente o engañados respecto a los problemas para la salud que eso les suscitará en el futuro.

Recientemente una asociación británica de transplantes ha hecho público un informe donde denuncia (junto con asociaciones contrarias al régimen Chino y defensoras de los derechos humanos) que en este país se venden los órganos de los presos ejecutados sin que estos den su consentimiento previo. Se denuncia también que en muchos casos esta práctica inmoral llega más allá: antes de matar al prisionero se "seleccionan" aquellos que pudieran tener órganos compatibles para un donante futuro (¿quizás reciente?). Si esto (que por supuesto es negado por el gobierno chino) se confirma, deberíamos equiparar a las cárceles chinas con algo peor incluso que los campos de concentración judíos construidos por los nazis, ya que no sólo se confina ahí a gente (muchas veces presos políticos o imputados por ser contrarios al régimen comunista sin culpa alguna) sino que luego se los mata selectivamente para aprovechar sus órganos...

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