Comprar o ir de compras


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Federico Ferrero

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Aunque pueda parecer que hablamos de lo mismo, no es equivalente “ir de compras” que “ir a comprar...”. Pero "ir a comprar" es necesario incluso para un superviviente, mientras que "ir de compras" no.

"Ir a comprar" ("hacer la/s compra/s") implica ir con algo en mente, a buscar aquello que necesitamos. Es el método clásico que aplicamos cuando vemos que la heladera (frigorífico) está muy vacío, y hacemos una lista de lo que nos falta. Dependiendo de lo holgado que sea nuestro bolsillo y de lo grande que sea nuestro estómago, nuestra lista de cosas "necesarias" será más o menos larga, tanto en artículos alimenticios de "primera necesidad" (cada uno tiene diferentes "primeras necesidades" parece...) o cualquier otra cosa: ropa, tecnología, productos y servicios.

En cambio, cuando uno "va de compras" está más predispuesto a caer en las garras del marketing...es más, es el candidato ideal para terminar gastando un montón de dinero sin saber muy bien porqué, en cosas que quizás no duren mucho, sean de mala calidad, o finalmente no sirvan para nada. ¿Cuándo uno va "de compras" entonces? Cuando va a un Centro Comercial (Shopping) a un Supermercado, etc., sin una idea fija sobre qué quiere o qué le hace falta, sino simplemente "a ver que me hace falta", o por "el placer de compara".

Ir de compras es en este caso una forma de ocio más que una necesidad, y ese es el peligro: es un ocio que puede salir muy caro. Pero incluso aunque uno no deba preocuparse por su economía por tener dinero suficiente, el hecho es que de esta forma favorecemos tanto el marketing (in)eficaz como el consumismo derrochador, que normalmente son los responsables de muchos de los males que personas menos agraciadas económicamente que el consumidor ocioso padecen por esta compulsión consumista. Así, vemos como se construyen objetos banales y sin más sentido que divertir por un momento, y luego son desechados en menos tiempo de lo que tardó en comprárselos.

La gran diferencia entre "ir a comprar..." e "ir de compras", es entonces la eficiencia. Uno derrocha dinero y tiempo para divertirse cuando compra sin un objetivo, compulsivamente: sino pudiera permitírselo, no lo haría. En cambio, cuando uno va a comprar algo para comer, sino pudiera permitírselo...bueno...robaría, cultivaría o lo que fuera.

Ir a comprar es, en su forma más pura, la base de la supervivencia urbana en tiempos de estabilidad de la civilización. Ir de compras, en cambio, un lujo casi patológico que en los mismo tiempos de estabilidad, pueden darse algunos...¿privilegiados?.



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