Diamantes de conflicto... Diamantes de sangre

Clic aquí para contactar al autor
Pablo Edronkin

Lecturas sugeridas

Algunas historias de contrabandistas y emprendedores del mercado negro

Todas las historias de aventureros y viajeros

El Mercado Negro

Myths About the Rich Jewish Bankers

Supervivencia urbana: Saqueos

Productos y servicios

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Equipos y provisiones para la aventura

Equipos de supervivencia

En algunas regiones del mundo, bajo condiciones durísimas de supervivencia, miles de personas trabajan en condiciones infrahumanas y de esclavitud para satisfacer el hedonismo de algunos, y financiar las guerras de otros.

He aquí los diamantes de conflicto, definidos por la O.N.U. como piedras preciosas extraídas de regiones - particularmente en el continente africano - controladas por grupos rebeldes o facciones político-militares no reconocidas internacionalmente, y en lucha contra gobiernos legítimos. Esos diamantes sirven un doble propósito: Satisfacer necesidades puramente hedonistas a precio reducido y contribuir a financiar guerras. Los diamante de conflicto, diamantes de sangre o diamantes sangrientos son extraídos por gente que trabaja en virtual esclavitud y no recibe ninguna compensación por su tarea; esos diamantes son comercializados por toda una cadena que parte de los propios grupos armados que se encargan de la rapiña y termina en toda clase de joyerías alrededor del mundo, gracias al mercado negro. Esas fuerzas combatientes violan toda clase de convenciones en su accionar, ya sea en el trato a los prisioneros, a la población civil, a sus trabajadores e incluso en lo que respecta a la constitución de sus tropas, pues es común que se efectúe el reclutamiento forzado y lavado de cerebro entre niños de hasta ocho años de edad para convertirlos en máquinas de matar. Países como Angola, Sierra Leona y Liberia se convirtieron en el pasado en auténticos infiernos para una importante parte de su población a causa de la minería ilegal y las guerras civiles en las que dichos emprendimientos se involucraron.

En años recientes tanto las organizaciones internacionales como así también las compañías dedicadas a la comercialización de piedras preciosas, fabricantes de armamento, gobiernos y otros organismos involucrados han realizado importantes esfuerzos para frenar la extracción, distribución y venta de piedras preciosas provenientes de semejantes fuentes, pero si bien se ha logrado detener en cierta medida este contrabando, no se lo ha podido erradicar totalmente. El problema es que vender diamantes aún en el mercado negro y a preciso reducidos es un trabajo muy lucrativo, y más aún cuando su extracción se realiza por medio de mano de obra intensiva y esclava, que no representa ningún costo ni en salarios ni en equipamiento, pues los métodos de extracción utilizados son primitivos y crudos, y ni siquiera las sanciones en materia de tecnología y facilidades financieras parecen funcionar bien en este caso.

Una de las formas en las que la comunidad internacional pretende detener lo más posible el comercio de estos diamantes conflictivos se denomina "Proceso de certificación Kimberley" o de forma más sencilla "Proceso Kimberley", que esencialmente se basa en la colaboración mutua de los estados y organizaciones participantes, cada uno de los cuales debe garantizar pro separado que los diamantes comercializados dentro de sus respectivas jurisdicciones son comprobablemente legítimos. El esquema Kimberley también establece que los participantes solamente pueden realizar transacciones en materia de diamantes con otros participantes del tratado. El esquema funciona pero solamente de forma parcial, pues la falta de infraestructura de control y la corrupción han permitido que se filtrasen cantidades importantes de diamantes de conflicto en años recientes, particularmente a través de países como Malí y Ghana, donde son "blanqueados" e introducidos en el mercado legal a través de certificados falsos.

Otro de los problemas existentes reside en la naturaleza de la propia industria legal de los diamantes, y es que se trata de una actividad en la que por cuestiones de seguridad y la discreción que solicitaron siempre los compradores legales y legítimos de este tipo de bienes, la reserva y el secreto son comunes. Esta característica, naturalmente, puede ser ampliamente explotada por los traficantes del mercado negro, pero intentar controlar a la industria del diamante con mayor supervisión oficial, por ejemplo, inevitablemente traería una significativa retracción de la actividad legal que no necesariamente tiene algo que ver con el tráfico ilícito y es por lejos, mucho más grande que la ilegal, pero cuyos intervinientes, compradores y vendedores no ven con ningún agrado que los gobiernos empiecen a husmear en sus actividades.

Pero en definitiva y a la larga, la mejor manera de evitar este tipo de actividades sangrientas, que ponen en riesgo la supervivencia y el futuro de millones de seres humanos y que además contribuyen a destrozar el medio ambiente consiste en ayudar al desarrollo de las naciones que son víctimas de esta tragedia, así como de otras que son producto del atraso.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Libros

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com