¿Por qué estudiar lo que han hecho pandillas de criminales de toda clase? No es para hacer apología de sus delitos, sino para aprender un poco más acerca de las técnicas de supervivencia urbana, sobre lo que funciona, lo que no funciona y por qué.
Los fenómenos naturales no son hechos morales, y en la base, el sustrato más profundo de la vida en sociedad, nos manejamos por medio de fenómenos naturales. Ya el funcionamiento de nuestro cuerpo en un sentido biológico y fisiológico depende de fenómenos y leyes de la naturaleza. Lo intelectual, moral, ético, filosófico y legal viene después; la naturaleza humana no se puede subordinar a lo escrito en los papeles y por eso, en la supervivencia, siempre la aspiración de no morir ha sido y será más importante que cualquier otra consideración.
El submundo del crimen puede ser del todo reprobable, pero no por eso debemos dejar de aprender de él. No se trata de emular a los criminales o de aprender de ellos para combatir el delito, sino que en nuestro caso, aprender de sus historias verificadas - no simples leyendas -, de lo que hicieron bien en el sentido de lograr sus objetivos, de la forma en la que con mucho ingenio hicieron sus planes y los llevaron a cabo, sus fracasos y aciertos, y también la manera en la que algunas actividades delictivas se fueron blanqueando o convirtiendo en legítimas poco a poco, constituye un aporte significativo al aprendizaje de la supervivencia urbana en general. En cierta forma, los criminales deben sobrevivir en un ambiente urbano totalmente hostil para ellos.
Un sobreviviente urbano honesto puede llegar a enfrentar una situación similar en su propio hogar y sin haber hecho nada antisocial para merecerlo. Las dictaduras, ejércitos de ocupación, crisis económicas y desastres naturales pueden convertir a cualquier suburbio tranquilo en un infierno en la Tierra en cuestión de minutos. No se comete ningún delito al aprender a sobrevivir de forma objetiva sobre la base de lo que han hecho los criminales; la ley, la conciencia de cada uno y de forma más importante, la realidad de la situación dictarán qué es lo aceptable y qué no lo es.
Del lado izquierdo de esta página, en la primera columna, encontrará los enlaces correspondientes a las diversas historias relacionadas con este tema.
Esto es también una jungla en la que los que triunfan se comen a los más pequeños.