El Mercado Negro

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Pablo Edronkin

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Una de las consecuencias de las situaciones de emergencia prolongadas es la aparición del mercado negro; para el sobreviviente en cualquiera de estas circunstancias, el conocimiento de esta forma de intercambio es fundamental.

a pesar de su nombre que tiene connotaciones negativas, el mercado negro puede ser en verdad la única expresión de libertad de un pueblo sojuzgado, o bien puede ser la expresión más acabada de la ilegalidad. Todo depende de qué es lo que se comercialíce en él y el contexto en el que eso se haga. Si simplemente por no ser un mercado oficialmente bendecido fuera suficiente para decir que los que practican el intercambio en el mercado negro son delincuentes, acabaríamos colocando a los narcotraficantes, a los vendedores de armas y a los niños judíos del guetto de Varsovia en una misa categoría.

Por eso es importante, para comenzar, definir qué es le mercado negro, y la forma más breve y sencilla en la que podemos hacer esto es definirlo como lo más parecido a una economía totalmente auto regulada, aunque con una importante salvedad respecto de lo que sería un paraíso del libre mercado, y es que en el negro, a diferencia del libre, se opera en contra de los designios de una autoridad. Es decir que el mercado negro no aparece sino hasta que a las autoridades que tienen en los hechos soberanía o jurisdicción sobre una región no se les ocurre o no pueden evitar regular el intercambio de bienes y servicios de tal manera que la oferta resulte muy inferior a la demanda. Por razones obvias, el narcotráfico opera siempre en negro, pero como mencionamos, en el guetto de Varsovia ello también ocurría porque los ocupantes nazis tenían la intención de liquidar a sus habitantes y por supuesto, prácticamente allí no había nada para comer como resultado de esa intención.

En un mercado negro existe una percepción de riesgo mayor que en el mercado legal; eso hace que los precios de por sí sean más elevados, como ocurre en el mundo financiero cuando el riesgo percibido por los operadores resulta mayor por alguna causa. A eso hay que agregar que los productos y servicios generalmente comercializados resultan más escasos relativamente hablando en los tiempos que justifican la existencia del mercado negro, por lo que otra de las características de esta economía particular es la de los precios mucho más elevados que en el mundo oficial. Hay que decir que con frecuencia, los precios oficiales son artificiales o irrisorios, o meramente teóricos pues en realidad, las prohibiciones existentes o la simple falta de los productos hace que resulte imposible adquirir nada.

Y la tercer gran característica del mercado negro tiene que ver con los medios de intercambio que pueden ser los tradicionales como el papel moneda o alguna clase de cuentas de crédito, pero además, el trueque. En algunos casos, el trueque lleva a la constitución de auténticas monedas paralelas.

El mercado negro opera en contra del mercado oficial, pero el gobierno de la región donde se desarrolla influye de cualquier forma sobre él de alguna de estas maneras:

Lo sanciona con severidad: lo cual raramente lleva a la eliminación total, pero sí a un aumento significativo en los precios. Por caso, en Corea del Norte existe un control prácticamente total sobre cualquier forma económica. El mercado de los narcótico sen los países occidentales constituye otro ejemplo.

Lo tolera hasta cierto punto: Esto sucede como parte del reconocimiento práctico e implícito de una realidad sobre la que tiene poco control. En Cuba la posesión de divisas extranjeras es ilegal pero todos las tienen.

Lo controla indirectamente para beneficiarse de él: Irónicamente, para un déspota el mercado negro puede convertirse en un negocio lucrativo aún en contra de las leyes que él mismo dictó. La familia de Saddam Hussein controlaba virtualmente el mercado negro de toda clase de bienes y servicios durante los últimos doce años de su gobierno.

La forma más benigna de estos tipos de mercado negro es la segunda. La tercera es la más perversa, pero la primera es la más riesgosa y la que lleva a los precios a niveles mayores y en algunos casos a un prohibitivo riesgo para los participantes.

Una de las características del mercado negro - aunque no de las más importantes a pesar de que parezca lo contrario - es que no paga impuestos oficiales, aunque muchas veces los comerciantes dedicados a esta actividad deben pagar importantes sobornos. Estos comerciantes muchas veces pagan impuestos por sus actividades en blanco porque es frecuente que el mercado negro surja como una alternativa más a las actividades comerciales normales. Un ejemplo bastante clásico en este sentido es el del mercado de divisas extranjeras en países donde el gobierno pretende ejercer un control cambiario: Los bancos y agentes financieros que realizan esas transacciones frecuentemente ofrecen "detrás del mostrador" montos más importantes en materia de divisas como el dólar o el euro, a precios diferentes, por supuesto, pero que pueden llegar a convertirse en la norma o el parámetro para medir la evolución de todo el mercado. El "dólar libre" o "dólar paralelo" cobra así más relevancia que el "dólar oficial", teóricamente a un precio menor pero inaccesible por su escasez o por la intranquilidad que genera en los compradores y vendedores el hecho de quedar bajo la lupa de un gobierno percibido como intervensionista o autoritario. En el mercado negro puede aparecer demanda por bienes y servicios que bajo condiciones normales no serían requeridos: Hacia fines de la segunda guerra mundial y en la posguerra inmediata se generó en Europa central y particularmente en Alemania muchísima demanda por papeles falsos para demostrar la identidad de las personas. En muchos casos, criminales de guerra o gente que no quería retornar a sus países de origen sin necesariamente haber tomado parte a favor del eje en el conflicto, como ocurrió con las personas que huyeron de los soviéticos en sitios como Lituania o Estonia por temor a Stalin y no por amor a Hitler, adquirían documentación falsificada. Al haberse destruido todos los registros existentes, muchas veces con contar con un recibo de sueldo, un cheque o algún otro papel normalmente no sujeto a los controles de emisión a los que se somete a los pasaportes y tarjetas de identidad, resultaba suficiente. Entonces, frente a una gran demanda y a la facilidad para falsificar o directamente inventar tales documentos, apareció toda una interesante aunque oscura actividad que en su grado superlativo terminó generando a la organización ODESSA, que se encargaba de dar refugio y vías de escape a jerarcas de la SS y criminales de guerra nazis.

Las actividades del mercado negro pueden llegar a ser tan abundantes y lucrativas que eso da lugar a la aparición de auténticas industrias clandestinas o factorías de la selva, como las denominamos en otro artículo, en las que se producen desde cigarrillos hasta armas de fuego e incluso submarinos, como nos muestra la historia. La calidad de los productos de estas factorías es generalmente inferior a la que se puede obtener en un mercado libre y legítimo por diversas razones, pero no por ello esos productos carecen de efectividad. Frecuentemente, quienes participan de estas industrias clandestinas son personas calificadas - ingenieros, por ejemplo - que a causa de la situación de excepción que dado origen al mercado negro, deben sobrevivir de alguna manera y por lo tanto aprovechan sus conocimientos particulares cuando aparece una demanda marcada para lo que ellos saben hacer. La honestidad de los participantes en un mercado negro es generalmente dudosa; obviamente, un mercado abierto y legal es siempre mejor, pero al superviviente a veces no le queda otra alternativa mas que recurrir a estos métodos extraordinarios. Pero incluso en un mercado así, aunque en el largo plazo, los comerciantes en negro tienen que mantener su reputación. De lo que más hay que cuidarse es de los aventureros y los improvisados, Los que de alguna manera ya tengan una estructura de comercialización establecida suelen ser más confiables. Las referencias personales también suelen ayudar.


En muchas ocasiones el mercado negro llega a convertirse en un hecho de la vida cotidiana: Ninguno de estos pequeños comercios sumidos en esta feria en un barrio o vecindad pobre paga impuestos al gobierno de su ciudad y actúan a plena luz del día.
En muchas ocasiones el mercado negro llega a convertirse en un hecho de la vida cotidiana: Ninguno de estos pequeños comercios sumidos en esta feria en un barrio o vecindad pobre paga impuestos al gobierno de su ciudad y actúan a plena luz del día.



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