El estar en una zona montañosa o escalando cuando se desata una tormenta eléctrica no es algo agradable...sobre todo si los rayos empiezan a caer peligrosamente cerca. En este artículo vamos a dar algunos consejos para minimizar la posibilidad de recibir el impacto de un rayo estando al aire libre, (y en particular en las montañas) tanto si estamos al razo como si estamos a cubierto.
Pero antes de hablar de casos concretos que pueden ocurrir durante actividades recreativas al aire libre, le recomendamos que lea algunos consejos generales sobre la protección ante rayos durante una tormenta.
Vemos aquí los relámpagos, las manifestaciones visibles de los temidos rayos.
1 - Lo primero es bajar, si es posible, y si nos encontramos en un pico o lugar de altura prominente o destacada respecto del resto del terreno. Si lo hacemos, es conveniente hacerlo por los lugares menos empinados.
2 - Mientras duren las descargas eléctricas, no usaremos ningún tipo de aparatos de radiofrecuencia (celulares o móviles, GPS, radios, etc.).
3 - Debemos aislarnos del entorno, por si cae un rayo en las inmediaciones no recibir la descarga a través del lugar con el que estemos en contacto (suelo, pared, etc.)
3.1 - Si estamos al aire libre.
Rocas o piedras chicas aisladas del entorno (lejos de paredes u otros obstáculos prominentes) pueden servir de aislante natural si no subimos encima. Sino puede usarse también de forma improvisada cualquier parte de nuestro equipo poco conductora, empezando por la mochila. En cualquier caso hay que permanecer sentados o agachados sobre el mismo, ya que incluso si no tenemos nada lo mejor es no estar de pie, o tratando de estar siempre más bajo que lo que nos rodea al tiempo que separados del suelo, aunque más no sea por una piedra plana, ropa, etc.
Sobre esto último, hay que saber que la ropa sintética suele ser aislante o poco conductora, por lo que sentarse sobre ella y mantener la vestimenta que llevamos puesta cerrada en estas circunstancias es lo mejor.