Los huracanes producen dentro de ellos una fuerza energética tan grande que llega a generar tanta potencia como la que podrían lograr todas las centrales energéticas del mundo si funcionaran a la vez.
El comienzo de una tormenta.
Los huracanes son difíciles de predecir, y por supuesto no pueden ser anulados...pero cabría quizás la posibilidad de aprovechar la energía que generan a su paso...aunque más no sea una mínima parte.
Frente a los problemas energéticos que va causar dentro de poco la desaparición del petróleo y los combustibles fósiles derivados como el gas, alternativas que ahora suena algo disparatadas como esta pueden convertirse en factibles ante otras mucho más peligrosamente contaminantes como son la energía nuclear, y a la que pese a todo siguen apostando sectores poderosos a los que no le importan el riesgo que generan tanto sus desechos radioactivos como la posibilidad de accidentes u atentados que pudieran recibir.
Es probable entonces que una combinación de aparatos que aprovechen la energía eólica junto con la energía hidráulica generada por grandes tormentas y huracanes se transformen en un alternativa energética en el futuro. Desde aquí, al menos, planteamos la idea...por si no se le había ocurrido ya a alguien (alguien con el suficiente dinero para invertir en ello).