Nieve y más nieve: bueno para unos, malo para otros


Clic aquí para contactar al autor
Federico Ferrero

Lecturas sugeridas

Supervivencia al aire libre: alimentándose de plantas y frutos silvestres (I)

Supervivencia y alambiques: formas de obtener agua de la nada, destilarla y potabilizarla (I)

Supervivencia polar: obtención de agua del hielo y la nieve (I)

Pescando con red en el mar (forma no tradicional)

Cómo construir un iglú improvisado

Cómo construir un iglú sin herramientas (I)

Hacer fuego al aire libre, ubicación y zona de seguridad (I)

Fogatas versus hornillos o calentadores de camping (I)

Cómo hacer fuego con una barra de ferrocerio

Fabricación de algodón carbonizado como yesca artificial para encender fuego con chispas

Cómo hacer fuego con hongo yesquero

Productos y servicios relacionados

Energía verde

Equipos y provisiones para senderismo y excursionismo

Equipo de supervivencia

Algunos consideran a la nieve "linda" y una bendición, otros la ven de forma totalmente distinta: el preludio de una catástrofe, inundaciones, crecidas de ríos, avalanchas, etc.

Cordillera de los Andes Nevada
Tras una tormenta de nieve

Temporales de nieve como el que se de ahora mismo en toda la Cordillera de los Andes del lado argentino nos recuerdan las distintas formas en que puede verse la nieve: como un ángel o como un demonio. Todo depende de cual sea la actividad que va a llevar a cabo, o en qué lugar y bajo qué condiciones uno se encuentre.

Los esquiadores que esquían por pistas de esquí acondicionadas debidamente suelen estar contentos de que existan fuertes nevadas, de la misma forma que alguien puede considerar beneficioso que llueva sobre su patio, para despejar la suciedad acumulada y luego terminar de limpiarlo.

Pero también puede no quererse que nuestro patio ya limpio se ensucie de hojas, se empiece a llenar de nieve que se acumule, nos impida el paso, se congele peligrosamente el piso potenciando la posibilidad de resbalones, etc.

De la misma forma, puede que tampoco nos interese como montañistas el que la nieve o el viento blanco azote nuestro precario refugio vivaque recién improvisado, o que nos cierre el único paso de montaña disponible (algunos compañeros saben exactamente a qué me estoy refiriendo...jejeje).

Tampoco es agradable ver como el agua se acerca más y más al crecer el río que vemos desde nuestra casa construida no lejos de su ribera, o ver como se funde la nieve acumulada tras posteriores lluvias, anegándolo todo. O como la nieve corta las rutas, pasos o puertos de montaña, congela peligrosamente el asfalto. O como las cambiante condiciones climatológicas, cambios de temperatura, humedad, y presión combinadas con nevadas crean las peligrosas condiciones para que se den avalanchas o aludes mientras practicamos alguna modalidad de esquí fuera de pista.

De la misma forma y por las mismas causas, la nieve puede ocasionar millonarias pérdidas monetarias (al destruir casas y cultivos las inundaciones, al cortar las comunicaciones por tierra y aire y por lo tanto la llegada de suministros o víveres, el turismo, etc.) o al contrario, fabulosas ganancias (para los que administran pistas o estaciones de esquí, los que venden material para de deportes de invierno, etc.).

Muchas veces la naturaleza, como las monedas, tiene esta doble cara. Todo dependerá de qué lado nos toque en suerte...esperando sea el adecuado.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com