Pedir ayuda estando perdidos o extraviados al aire libre (IV)


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Federico Ferrero

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Podemos disponer de un GPS y, en caso de tenerlo, está claro que sabremos cómo usarlo para buscar coordenadas en esas situaciones, para orientarnos nosotros mismos o para indicarlas a los servicios de rescate a través de una llamada vía móvil (de ser posible). Lo mismo se aplica a si disponemos de un teléfono satelital, algo ideal, pero muy caro.

Si somos guías o estamos con uno, es probable que este disponga de radios o walkies. Los mejores son los que usan frecuencia VHF, y por eso en algunos lugares al aire libre, como en ciertos parques nacionales del mundo, son de uso obligatorio si uno quiere recorrerlos, subir montañas, etc. Los equipos de radio y VHF en particular, sin embargo, están en general limitados a un contacto visual directo (línea recta) con la antena repetidora o punto al que se comunican en primera instancia, y se ven afectados por el mal tiempo cuando éste "nubla" este contacto visual.

Utilizando telefonía móvil para facilitar un rescate

Actualmente casi cualquier persona puede disponer de un teléfono móvil o celular para llevar durante una actividad al aire libre. En caso de tenerlo, y con batería que nos permita llamar, aquí también se demuestra la importancia de conocer de antemano o tener agendados los números de urgencia para la zona en que nos encontramos. En caso de no saberlos, tendremos que llamar a un familiar o a un tercero que para que nos haga de mediador con los equipos de búsqueda o rescate. Cuando contactemos directa o indirectamente, no olvidar siempre:

1) - Dar nuestro nombre y número de teléfono para que puedan comunicarse con nosotros si necesitan más datos.

2) - Indicar la cantidad de personas que somos, y en que situación estamos: si es crítica o una situación de supervivencia o no (accidente, heridos, disponibilidad de ropa o comida, etc.).

3) - Mantener el teléfono apagado siempre que no lo usemos: indicar a los servicios de rescate en qué momento o cada cuánto lo encenderemos para establecer comunicación, y que ellos avisen a nuestra familia o quien haga falta (para no gastar batería en hacerlo nosotros). Si tenemos más de un teléfono, mantener uno apagado siempre como teléfono de reserva.

En cualquier caso, hay que saber que si no disponemos de cobertura por parte de alguna antena de alguna compañía, no será posible ni siquiera hacer una llamada a los servicios de urgencia, tengamos o no créditos o saldo disponible. Leer al respecto acá.

Por otra parte, pueden darse varias situaciones en función de las prestaciones de nuestro teléfono celular o móvil:

A) - Que el teléfono incorpore además un GPS

B) - Que el teléfono no incorpore un GPS.


A) - El teléfono tiene GPS (normalmente en caso de los "smarthphones" o teléfonos inteligentes). Esto significa que vamos a tener un GPS asistido por telefonía móvil, el cual puede darnos las coordenadas (si sabemos usarlas) las cual podremos facilitar a los servicios de rescate, en caso de establecer comunicación con ellos a través del teléfono.

El GPS puede estar a su vez desactivado para ahorrar batería, lo cual implica activarlo antes y esperar a que tome los satélites necesarios para indicar nuestra ubicación con un margen de error aceptable. Para saber hacer todo esto sin problemas, conviene conocer y haberlo practicado de antemano, evidentemente, así no gastaremos baterías en pruebas infructuosas cuando se trata de una situación real de extravío.

Actualmente casi cualquier persona puede disponer de un teléfono móvil o celular para llevar durante una actividad al aire libre. En caso de tenerlo, y con batería que nos permita llamar, aquí también se demuestra la importancia de conocer de antemano o tener agendados los números de urgencia para la zona en que nos encontramos. En caso de no saberlos, tendremos que llamar a un familiar o a un tercero que para que nos haga de mediador con los equipos de búsqueda o rescate.

En cualquier caso, hay que saber que si no disponemos de cobertura por parte de alguna antena de alguna compañía, no será posible ni siquiera hacer una llamada a los servicios de urgencia, tengamos o no créditos o saldo disponible. Leer al respecto acá.

Autoevacuarnos usando el GPS de un móvil para guiarnos puede no ser la mejor idea, ya que además de consumir mucha batería y así poner en riesgo quizás nuestro único medio de comunicación para requerir rescate, puede ser además algo difícil usar y no necesariamente exacto, lo que dependerá de varias cuestiones:

1) - Disponemos de un programa con mapas cartográficos adecuados para la región que nos encontramos, no "mapas de ciudad.

2) - Sabemos usar el GPS para orientarnos, y no es "nuestra primera vez".

3) - Disponemos de batería suficiente (y no hace o hará mucho frío durante el camino, lo que baja la batería) y/o de un teléfono de repuesto que mantenemos apagado.

4) - Tenemos cobertura GPS suficiente por estar en un lugar abierto (no un bosque, valle cerrado, etc.).

5) - Estamos haciendo un autoevacuación, no esperando ser rescatados, ya que en este segundo caso no debemos empezara movernos, sino mantener nuestra posición, la cuál ya habremos informado. En el caso de que, por fuerza mayor, debamos movernos una vez ya pedimos el rescate al punto en que estábamos, debemos comunicarlo antes a los rescatadores y, de no ser posible, dejar en el punto en que estábamos un mensaje diciendo hacia dónde nos dirigimos y porqué motivo.

Si en el teléfono tenemos, además, algún servicio de mensajería instantánea o de mapas, la ubicación de las coordenadas e incluso su envío "compartiendo nuestra ubicación" será incluso más fácil. Alto que también conviene haber previsto y practicado.

B) - El teléfono no tiene GPS. En este caso es prioritario dar de forma alternativa y lo más precisa posible nuestra ubicación (ubicación que, evidentemente, no debemos variar) a los servicios de búsqueda y rescate, teniendo en cuenta lo siguiente:

1) - Indicar el último punto conocido por donde pasamos.

2) - Indicar el rumbo aproximado que llevábamos si lo conocemos, y es con exactitud, mejor (tenemos brújula).

3) - Indicar los accidentes geográficos (montañas, acuíferos, etc.) o señales artificiales que determinen el lugar donde estamos.

4) - Si tenemos un mapa de la zona y sabemos usarlo, determinar donde estamos ubicando las coordenadas para darlas a los servicios de rescate. Evidentemente en ese caso no estaremos perdidos, estrictamente hablando, pero puede darse la situación de que igualmente necesitemos una evacuación o rescate de urgencia por estar inmovilizados o en una situación de primeros auxilios tras un accidente, ya sea nosotros o alguno de los miembros de nuestro grupo (abandonar a un herido para pedir ayuda debe ser la última opción).



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