El transporte y movilización de heridos y enfermos se basa en los siguientes principios que podemos resumir.
1 - Trasladarlo si es realmente necesario moverlo, es decir, si no se pueden resolver sus problemas in situ o esperar ayuda.
2 - No moverlo salvo emergencia inmediata (explosión, avalancha, incendio, intoxicación, parada cardiorespiratoria sin lugar efectivo para realizar RCP, etc.). No se podrá mover al herido hasta que:
2.1 - Tenga inmovilizados huesos fracturados, si existen.
2.2 - Tenga contenida hemorragias severas si las hay.
2.3 - Se haya restablecido su respiración y/o pulso gracias a la reanimación respiratoria, cardíaca o cardiopulmonar según el caso.
3 - A su vez, no debemos lesionarnos o comprometer nuestra salud al realizar el transporte, por lo que deberemos:
3.1 - Levantarlo siempre con nuestros brazos lo más pegadas posible a nuestro cuerpo.
3.2 - No forzar las muñecas ni tobillos, utilizar la fuerza de los músculos más fuertes (bíceps, glúteos, cuádriceps, etc.).
3.3 - Buscaremos un apoyo firme para nuestros pies, algo muy importante al levantar heridos al aire libre, en la montaña, etc. Una piedra podría jugarnos una mala pasada si no prestamos atención.
3.4 - Nunca flexionar la cadera para levantarlo, sino flexionar las rodillas manteniendo la cadera extendida, como si de una sentadilla levantando una pesa se tratara (y en definitiva, es un peso a levantar).
3.5 - Evitaremos movimientos de torsión o rotación de la columna una vez transportando el herido, buscando centrar la fuerza en los músculos abdominales para fijar la columna y evitar lesiones. Para lograr esto cambiaremos de dirección con movimientos pivotantes.
3.6 - Deberemos caminar despacio, con pasos sopesados y equilibrados, que no sean muy amplios, y con las piernas separadas a la altura de los hombros aproximadamente.
Para saber más sobre el transporte de heridos, vea esta cadena de post de nuestro foro de supervivencia.