Primeros auxilios: valoración primaria de un herido (II)


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Federico Ferrero

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1.2 - Valoración de la respiración.

Si una persona está inconsciente, puede que no respire. Antes de comprobar si respira (y suponiendo que está boca arriba) debemos realizar la apertura de la vía aérea, para buscar evitar que la lengua obstruya la entrada de aire al caer relajada hacia atrás durante el estado de inconsciencia.

Antes que nada hay que verificar (ver) si no existe ningún objeto obstruyendo las vías respiratorias (vómitos, dientes rotos, etc.), y si los hay sacarlos ayudándonos de nuestros dedos índice y medio en forma de gancho [1].

Para abrir o despejar la vía aérea utilizaremos entonces la maniobra de frente-mentón (elebar el menton con una mano a la vez que bajamos la frente hacia atrás con la otra), EXCEPTO CUANDO HAY RIESGO DE LESIÓN CERVICAL, que es cuando habrá que realizar la apertura de la vía respiratoria con la maniobra de levantar la mandíbula con ambas manos, y sostenerla mientras se realizan las insuflaciones (tracción mandibular).

Luego, si tenemos una cánula de guedel y sabemos usarla, será el momento para hacerlo.

Para comprobar si respira debemos "ver, oír y sentir". Para esto pondremos nuestro oído a poca distancia de la boca/nariz del herido, y mirando al mismo tiempo hacia el pecho: con el oído "oiremos" si hay respiración, con la vista "veremos" si el pecho sube y baja, buscaremos por tanto "sentir" si la persona respira.

Si respira (pero sigue inconsciente), la pondremos en "posición lateral de seguridad" o PLS (lo que en otra oportunidad explicaremos en qué consiste), EXCEPTO CUANDO HAY RIESGO DE LESIÓN CERVICAL [2],


Video que muestra como poner a una persona en Posición Lateral de Seguridad (PLS).

Si tras 10 segundos en esa posición no notamos movimientos respiratorios o no detectamos una respiración normal (si es precaria, suena agónica, estertórea, ronca, etc.) [3], asumiremos que la persona no respira: se encuentra en parada respiratoria (PR).

Es entonces cuando tendremos que avisar a los servicios de emergencia, indicando que la estamos atendiendo a una víctima con PR [4], si es que ya no lo hizo otra persona mientras realizabamos el examen a la víctima.

Ahora es cuando tomaremos el pulso (mediremos la frecuencia cardiaca) durante 10 segundos, siempre y cuando estemos entrenados en ello o tengamos práctica en tomar la frecuencia cardíaca, sino miraremos los signos de circulación más evidentes.

Si tiene pulso pasaremos a las ventilaciones o reanimación respiratoria propiamente dicha, insuflando aire 10 veces, a un ritmo aproximado de 12 respiraciones por minuto (para adultos).

Para ventilar a la persona podemos utilizar (si disponemos de él, y sabemos cómo hacerlo) un respirador artificial manual (conocido también como "ambú" en España), una mascarilla, el "boca a nariz", o en última instancia el tradicional "boca a boca".[5]


En este video se muestra y se describe un respirador artificial manual
(que en España se conoce por el nombre comercial de "ambú").

Si sigue sin respirar, cada aproximadamente 1 minuto (un ciclo de 10 insuflaciones) volveremos a tomar el pulso.

Si tiene pulso, seguiremos con las insuflaciones de aire.

Si detectamos la ausencia de pulso o signos de circulación, pasaremos a realizar la fase de RCP o reanimación cardio-respiratoria completa (ver páginas siguiente).

Si la víctima vuelve a respirar de forma evidente en algún momento, volveremos al punto 1.1. Sino, seguiremos con los ciclos de ventilzaciones hasta que la persona se restablezca de forma clara, deje de tener pulso (pasaremos a la RCP) lleguen lo servicios de urgencia, nos reemplace en nuestra tarea o nos sintamos demasiado agotados como para continuar.


Notas:
[1] En caso de existir vómitos, y si es necesario hacer las insuflaciones de aire directamente, puede al menos usarse un pañuelo o similar sobre la boca-nariz de la víctima para minimizar el contacto, y por lo tanto no sólo el asco, sino en alguna medida la transmisión de enfermedades. Sí, los primeros auxilios no serán siempre "agradables".
[2] Ver "El peligro de las lesiones cervicales y la movilización de heridos".
[3] Si nos parece que la respiración no es rítmica y acompasada, la misma es anormal y a efectos prácticos debe realizarse la RCP.
[4] Hasta el año 2005 se recomendaba que primero, e inmediatamente después de haber detectado que la víctima no respira, había que hacer 2 (dos) insuflaciones de aire (es decir, echar aire de nuestros pulmones a los del herido, a través de su boca/nariz) que sean "efectivas" (que el aire realmente llegue a sus pulmones, debemos verificarlo viendo que se levanta el pecho cuando insuflamos), conocidas como "insuflaciones de rescate". En 2005 las recomendaciones del Consejo Europeo de Resucitación anularon esta medida y recomendaron que se hicieran 5 insuflaciones iniciales luego de haber comprobado los signos de circulación, tal como explicamos aquí.
[5] Antes del año 2005 el Consejo Europeo de Resucitación recomendaba hacer 12 ventilaciones, y volver entonces a reevaluar si la persona comenzaba respirar por sí misma, antes de continuar con las ventilaciones o seguir con RCP, pero ahora se descartó toda reevaluación ya que (según demuestran las estadísticas) estas pérdidas de tiempo pueden resultar fatales.
[6] Por una cuestión de autoprotección, es decir, de evitar el riesgo de contagiarse alguna enfermedad del herido, este debe ser el orden de preferencia a seguir en la forma de realizar la reanimación respiratoria: respirador, mascarilla con válvula de no retorno, boca a nariz, boca a boca. Está comprobado que el boca a nariz tiene menos riesgo para la salud del socorrista (de contraer enfermedades como hepatitis, etc.), y el método más riesgoso es el boca a boca. En el caso de los lactantes o bebés se abarcará la boca y la nariz al mismo tiempo.



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