La involución del ser humano como superviviente

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Federico Ferrero

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Quizás una de las peores consecuencia de habernos distanciado de los animales gracias al uso de la inteligencia de (unos pocos) de nuestras especie, es el haber perdido y suprimido la capacidad casi innata para sobrevivir por sí mismo.

Pared humana, casa animal
Pared humana, casa animal.

Pensémoslo detenidamente en base a un único ejemplo: siendo monos no teníamos que hacer "trámites" para poder tener un lugar donde vivir (hipotecas, créditos, compra-venta, burocracia y dinero, mendigar, robar, okupar, lo que sea). Cada uno podía moverse libremente por el bosque, sabía refugiarse cuando había una tormenta, sabía distinguir las ramas fuertes de aquellas que podían significar una dura caída, sabíamos que sé podía comer y qué no (nuestra mona madre nos lo había enseñado). Teníamos un lugar, toda la naturaleza era un lugar...vivíamos allí donde podíamos y si no, nos mudábamos. El mundo era nuestro (nuestro mundo al menos), con sus peligros y la ventaja de ser dueños de nuestras vidas, supervivientes.

Ahora toda la tierra siempre es de alguien más, y ese alguien ni siquiera es un ser vivo, es un empresa o un Estado. Los "ciudadanos", los habitantes de la ciudad ya no pueden siquiera comprar tierra, sólo puede comprar el espacio para poder vivir, porque lo que hay bajo tierra no les pertenece (es del Estado) y lo mismo pasa con lo que hay más arriba de sus cabezas...si hay suerte, arriba estará el aire, por el que transitan aviones sin pedirnos permiso, si hay menos suerte, será el vecino, porque vivirán en un edificio...

Ahora se supone que un "superviviente" es un idiota que aparece en un reality show en la T.V., por ser filmando mientras vive "solo" en una isla "desierta".

Como humanos muchos han perdido la tierra, al menos en le primer mundo. Se paga para poder tener un espacio, unos cuantos metros cuadrados delimitados por un pedazo de cemento arriba y otro abajo. Los ciudadanos son el contenido de los sandwichs del progreso: creen en la propiedad privada, pero constituyen únicamente el alimento de las multinacionales que los devoran después de haberse quedo con su dinero, y ganar aún más gracias a su trabajo (porque también trabajan para ellas, directa o indirectamente).

Hace un tiempo, antes de que algunos se dieran cuenta que podían quedarse con más tierra de la que necesitaban y empezar a venderla por un precio, antes de que otros se percataran que podían vender el espacio múltiples espacios que sobre esa tierra, sin perder la propiedad de la misma, mucho antes, uno podía construir una casa allí donde no molestara al vecino.

Uno podía hacer como todavía hacen las golondrinas al construir sus nidos allí donde encuentran un lugar adecuado...es gracioso, ahora el lugar adecuado para los pájaros de la ciudad puede ser la pared bajo el alero de su "propio" edificio...¿suyo?. No, porque no le pertenece. A los pájaros, sin embargo, sí les pertenecen sus nidos, ellos mismos los han construido...¿de qué otra forma puede uno considerarse dueño de una vivienda?.

¿Empezamos a "tener" o dejamos de "tener" al transformarnos en hombres civilizados? ¿Poseer o ser poseídos? El demonio anda suelto en la ciudad parece, y tiene cara de hipoteca.

No hace falta convertirse al comunismo para perder la propiedad privada, el capitalismo globalizado está surtiendo finalmente el mismo efecto. Los ciudadanos ya no tienen nada, y lo que tienen es una réplica de lo que tiene el de al lado. Viven dentro de hojas cuadriculadas de tres dimensiones, son dueños de un cuadradito dentro de una vida cuadrada, "ganan" para poder deber, para pagar sus deudas y seguir endeudándose.

No, ya no tienen nada. Ya no saben sobrevivir, solamente hacer lo mismo que todos hacen, "vivir felices"...siempre y cuando, se consideren bichos de ciudad.

Pero esta forma de ser implica consecuencias aún más denigrantes: no saben sobrevivir, pero tampoco dejan hacerlo a otros...a los animales. Las ciudades arrasan con toda la vida natural, los pocos animales que quedan deben adaptar sus hábitos para poder comer de las migajas de los ciudadanos.

Buscar agua es para una avispa una tarea casi imposible (toda está embotellada o entubada), y si la encuentran en una pileta, esta tiene cloro, o la matan porque "podría picarme"; encontrar un flor decente para una abeja implica tener la suerte de llegar antes que una topadora conducida por un humano, que debe "desbrozar" para poder edificar; encontrar un árbol es para un pájaro tan difícil como que el aire por el que vuela esté libre de polución...y el pájaro debe hacer su nido (con lo que puede, con plástico, con lo que sea) en una piedra lisa parte de una estructura cuadrada que los humanos llaman "edificio"...

...que va a ser, habrá que beber agua con cloro, habrá que llevarse el polen de una flor de maceta, habrá que construirlo ahí, otra no queda, hay que sobrevivir....mientras les dejen.

A los ciudadanos en general les gusta su vida (¿o es que no tienen otra opción? ¿o es que nunca se han planteado otra cosa?). Otros preferimos seguir siendo supervivientes.



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