Contrariamente, los seres vivos que se guían exclusivamente por sus instintos (no-racionales):
- Reaccionan ante situaciones de supervivencia de forma refleja (rápida y precisa), resultado de siglos de perfeccionamiento natural (evolución) por ensayo y error (vida y muerte) codificada en sus genes.
- No pueden dudar, y por lo tanto no vacilan ante situaciones desesperadas. Sus decisiones son inconscientes , al carecer de libre albedrío (racionalidad). El único mecanismo necesario es el de captar el hecho peligroso (percibir) y reaccionar tras un procesamiento automático. No existe toma de decisión, y por lo tanto no hay lugar para la duda. La inacción es muy rara, incluso la inmovilidad es acción (permanecer inmóviles ante cierto peligro es una reacción instintiva acertada muchas veces, fruto de una base lógica/natural evolutiva).
De todo esto podemos deducir que ante una situación de supervivencia "clásica" a la que suelen enfrentarse un ser vivos (situaciones de emergencia "normales" para las que están preparado naturalmente para reaccionar), aquellos que se guían (se supone) exclusivamente por sus instintos (no-racionales) tendrán más chances de sobrevivir que se guían principalmente por su intelecto (racionales). Sobre todo ante situaciones en las que no hay o hay muy poco tiempo para pensar. Y ante situaciones para las que los seres racionales en cuestión no están entrenados o preparados.
Si no se tiene la motivación claraen supervivencia tener mucho tiempo para pensar puede ser malo....
Entrenamiento y preparación, entonces, hacen la diferencia en supervivencia. Porque aunque los instintos de los seres humanos en relación con los del resto de las especies no-racionales están (como vemos) desfasados y pueden ser contraproducentes en una situación de supervivencia, existe (sin embargo) un sustituto para estos: las reacciones motrices automatizadas fruto del aprendizaje racional, y las respuestas no automatizadas con acciones correctas fruto de la experiencia. Pero el aprendizaje y el entrenamiento no son posibles sin la suficiente motivación.
Podríamos decir entonces que los seres vivos "instintivos" nacen con sus herramientas de supervivencia, tanto físicas (garras, pesuñas, dientes, pelo, fuerza, agilidad, velocidad, etc.) como psíquicas o mentales (saben qué, cómo y dónde comer y beber, procurarse refugio, defenderse, etc.) pero normalmente no pueden perfeccionarlas demasiado (aprender) o agregar nuevas a su repertorio utilizando o mejorando su entorno (crear).