Dentro de la supervivencia deportiva y su práctica relativamente controlada, encontramos una modalidad que se denomina "ultraligerismo", la cual tiene sus pro y sus contras.
El ultraligerismo, como su nombre lo indica, promueve el uso de la menor cantidad de equipo de supervivencia posible para sobrevivir, normalmente al aire libre. Bajo esta premisa, los practicantes de supervivencia ultraligera exaltan las virtudes de la aclimatación del cuerpo a temperaturas consideradas extremas (mucho frío o mucho calor), usando la menor cantidad de ropa posible en circunstancias en las que personas normales irían muy vestidos, o no se atreverían a exponerse sin ropa alguna.
Una mochila no precisamente ultraligera.
De la misma forma, los practicantes del ultraligerismo en supervivencia usan equipo lo más chico, liviano y/o compactable posible, dejando de lado lo que muchas personas consideran imprescindible, reemplazándolo por el uso de técnicas que no impliquen más equipo que el cerebro y las manos (las herramientas con las que originalmente venimos provistos los humanos) y a partir de este usar aquel del que puedan proveerse improvisando con lo que provee la naturaleza o las circunstancias.
Respecto del ultraligerismo (supervivencia minimalista), podemos destacar los que son tanto aspectos positivos como negativos.