¿Por qué tenemos tendencia a engordar?


Clic aquí para contactar al autor
Federico Ferrero

Lecturas sugeridas

Hacer dieta no es dejar de comer (I)

Obesidad y sobrepeso: causas y consecuencias (I)

Peso adecuado: medición de grasa a través de pliegues cutáneos

Indice de Masa Corporal (IMC) y de cintura-cadera

Dietas y ejercicio físico: medición de la masa y las proporciones corporales

Dieta, peso y la fábula del montañista y la mochila

Dieta y peso: los bioanalizadores

El mito de Popeye y las vitaminas

Salud y vegetarianismo, o el mito de la margarina

Alimentación y salud: ¡Cuidado con los aceites interesterificados!

Las contradicciones del orgullo gordo

Productos y servicios relacionados

Energía verde

Medicinas y alimentos naturales

Equipos y provisiones para la aventura

Cocina extrema y de campaña

Está demostrado que al cuerpo humano en general le cuesta más perder peso que ganarlo y, por lo tanto, se tiene una tendencia fisiológica a engordar; o dicho de otra forma, es más difícil adelgazar que subir de peso. ¿Cuál es la razón? Aquí explico mi teoría al respecto.


Es imposible adelgazar saludablemente sin hacer ejercicio, como, por ejemplo, el que se ve en este video.

El cuerpo humano, a nivel fisiológico y metabólico, sigue comportándose como el de un animal. Esto significa que está preparado para disfrutar de la vida pero, sobre todo, para conservarla en caso de riesgo. Es decir, para la supervivencia.

Normalmente un animal sólo comen "de más" en dos o tres situaciones: cuando está bajo de energía (no tiene almacenado los nutrientes básicos para que su cuerpo se maneje óptimamente); cuando prevé que está por afrontar una época donde los alimentos van a escasear (y no estando su cuerpo preparado para la hibernación o la relentización de su metabolismo), busca por lo tanto almacenar nutrientes en su cuerpo en forma de grasa (para pasar el invierno). Por último, y en el caso de las hembras, cuando saben que deben sobrellevar un embarazo, y por lo tanto alimentar a dos "por el precio de uno" :) , debiendo para esto aumentar sus reservas de grasas una vez más.

Esto por sí sólo explicaría esa tendencia a engordar: todo alimento que no se utiliza para producir energía en el corto plazo, se almacena en forma de grasa "por si acaso". Esto no quita que algunas personas tengan mayor tendencia almacenar alimentos (engordar), que otras. Ya sea por cuestiones genéticas, o por el tipo de alimentación que se tuvo en la niñez y adolescencia, y que le produjo una cierta cantidad de células grasas para toda la vida, siempre habrá diferencias individuales.

El problema, paradójicamente, surge al aparecer la razón, al empezar el hombre a pensar y no dejarse llevar más por sus instintos. Instintos que le decían automáticamente cuándo debía parar de comer, y cuándo debía seguir comiendo. Desde el momento en que uno puede seguir comiendo por voluntad propia (y contra todo las señales del cuerpo que indiquen lo contrario) aún habiendo rebasado el límite necesario, es cuando aparece la gordura como patología, como enfermedad.

Antes la gordura era necesaria (y lo sigue siendo), pero sólo en determinados momentos, por cuestiones de supervivencia (nuestra o de nuestra descendencia). Pero desde que existe el libre albedrío, la capacidad de decidir por uno mismo, la capacidad de razonar y de pensar, desde ese momento, como diría en La Biblia "aparece la posibilidad del mal". Y el mal, a nivel de la alimentación, es el desequilibrio en el peso corporal (tanto el pasarse de peso, como el estar demasiado delgado para que nuestro cuerpo sea eficiente y saludable).

Un animal cualquiera vive (si otro animal no lo caza o lo mata directa o indirectamente) más o menos el promedio de vida que tiene su especie. Un hombre en cambio...bueno, lo que viva y cómo viva muchas veces depende de él... Es tan simple como eso.

Si esta teoría es correcta (y por lógica parece que, al menos, algo de cierto tiene) se ve claramente cómo la causa más común de la obesidad y el sobrepeso no es otra que el no (querer) tener control sobre nuestro propio cuerpo. Vemos así la estrecha relación entre la salud, la supervivencia y la autodisciplina.

Antes el cuerpo se manejaba sólo, y no podía hacer las cosas más que de una forma: la correcta para la supervivencia. Ahora que nosotros lo dominamos o, mejor dicho, que el cuerpo se "autodomina" (porque la mente forma parte del cuerpo) pudiendo hacer "lo que quiere", está en nuestras manos echar a perder nuestra salud, o mantenerla incluso mejor que cuando éramos simples animales inconscientes.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com