Los riesgos del consumo de jugos (zumos) y edulcorantes en niños (I)


Clic aquí para contactar al autor
El Poder del Consumidor

Lecturas sugeridas

Hacer dieta no es dejar de comer (I)

Obesidad y sobrepeso: causas y consecuencias (I)

Peso adecuado: medición de grasa a través de pliegues cutáneos

Indice de Masa Corporal (IMC) y de cintura-cadera

Dietas y ejercicio físico: medición de la masa y las proporciones corporales

Dieta, peso y la fábula del montañista y la mochila

Dieta y peso: los bioanalizadores

El mito de Popeye y las vitaminas

Salud y vegetarianismo, o el mito de la margarina

Alimentación y salud: ¡Cuidado con los aceites interesterificados!

Las contradicciones del orgullo gordo

Productos y servicios relacionados

Energía verde

Medicinas y alimentos naturales

Equipos y provisiones para la aventura

Cocina extrema y de campaña

Información científica contrastada acerca de las cualidades nutricionales de jugos, zumos y néctares, la controversia sobre el uso de edulcorantes en bebidas, gaseosas y refrescos, y cómo puede impactar esto en la salud de los niños si se permiten estos productos en las escuelas mexicanas y del resto del mundo.

Jugos y néctares

Riesgos de origen de los jugos

Los jugos concentran las calorías de la fruta liberándolas de la fibra. Un niño puede comer una pera, difícilmente se comerá dos peras y media. Sin embargo, en un vaso de jugo podrá beberse las calorías presentes en 2 peras y media, alrededor de 145 calorías. Las calorías que ingiere comiendo una pera tienen un índice glicémico (glucémico) bajo frente al índice glicémico alto del jugo, en el primer caso, la fibra de la fruta provoca que las calorías se liberen lentamente, en el caso del jugo, las calorías son liberadas de golpe lo que obliga al páncreas a generar una fuerte descarga de insulina. Fuertes descargas de insulina, como las que generan las bebidas azucaradas, las harinas refinadas y los jugos, de manera regular aumentan el riesgo de síndrome metabólico. Otro elemento importante a considerar es que las calorías ingeridas a través de bebidas no generan ninguna sensación de saciedad, lo que si ocurre cuando se consume la fruta. Es así que se reconoce que la ingesta de calorías a través de las bebidas representa un riesgo que en el caso de México es alto ya que somos el país con la mayor ingesta de calorías a través de bebidas. Por lo anterior, se recomienda que la ingesta de jugos sea únicamente en pequeñas cantidades.

Jugos de concentrados

En la ciudad de Nueva York el Consejo de Educación decidió sacar las bebidas altas en calorías. Sin embargo, permitió la venta de jugos de la marca Snapple en las 1,200 escuelas públicas. El jugo estaba elaborado en base a concentrados de fruta. Este es el caso de la mayor parte de los jugos comercializados en México, son elaborados a partir de concentrados de fruta. Para hacer el concentrado se procesa el jugo hasta que queda básicamente el azúcar con el sabor a fruta. De hecho, los "concentrados de fruta", de acuerdo a las guías dietéticas de los Estados Unidos son azúcares. Los concentrados de fruta aparecen en la lista de ingredientes que son considerados como azúcares añadidos. Un jugo elaborado a partir de concentrado puede tener 170 calorías en 340 mililitros, más azúcar de la que tiene un refresco, más de 40 gramos de azúcar. En solamente una lata de jugo, los niños ingieren más del límite máximo recomendado de azúcar para todo un día. En realidad se trata de un dulce líquido. Significa ingerir decenas de gramos de azúcar de golpe sin los efectos de regulación de la fibra. Con ello se aumentan los niveles de azúcar en la sangre muy por encima de lo recomendable, se adicionan calorías innecesarias al organismo y se provoca el aumento de peso corporal.

Néctares

En México no existe una norma que regule los néctares que se comercializan en el país como si existe en el Codex Alimentario y en la mayor parte de las naciones de la OCDE. Recientemente se estableció una norma de jugos, sin embargo, de manera sorprendente no incluyó a los néctares. De esta manera, el consumidor mexicano, los padres de familia y los propios niños no saben el porcentaje de jugo que hay en estos productos. La industria se ha opuesto a una regulación de los néctares porque pretende mantener el engaño en que se encuentran los consumidores. Los consumidores mexicanos piensan que los néctares son 100% jugos y más concentrados. Por definición los néctares son bebidas elaborados con más de un 50% de agua, azúcares, saborizantes y colorantes. El porcentaje de jugo en los néctares en otros países donde existe regulación va del 10-14% al 40%. En México no hay información al respecto.

El 18 de agosto del 2009 dimos a conocer que la autoridad estadounidense obligo a la empresa Del Valle, propiedad de Coca Cola a re-etiquetar los néctares que estaba exportando a aquel país. El análisis que realizamos da cuenta de la composición de los néctares.

Es el caso del néctar de mango comercializado en México y en Estados Unidos. Del Valle afirmaba que esta bebida contenía 30% de jugo de mango y 146% del requerimiento diario de vitamina C, pero la etiqueta corregida admite que contiene únicamente el 19% de jugo y sólo el 10% del requerimiento diario de vitamina C. Lo mismo ocurre con los datos acerca del contenido de sodio, antes informaba la presencia de 5 mg, en la información corregida es el doble: 10 mg. En proteína, sostenía incluir 1 gramo, pero en la información corregida aparece 0 gramos.

Las diferencias son aún mayores en los casos de otros néctares. En el de durazno se aseguraba que contenía 40% de jugo y en la etiqueta corregida se reconoce que el jugo sólo representa el 18% del producto; en el caso del néctar de fresa, Del valle sostenía incluir 40% de jugo y en la etiqueta corregida admite que sólo contiene 14% de jugo. (Ver imágenes en: http://www.elpoderdelconsumidor.org/desnudan_en_eu_baja_calidad_de_jugos_del_valle.html)


Conclusiones: La naturaleza de los jugos - la perdida de la fibra de la fruta y la alta concentración de calorías en una bebida que no provoca saciedad – obliga a establecer, como lo hacen los lineamientos, que su consumo sea en pequeñas cantidades y de jugo 100% natural. Debe prohibirse la venta de jugos elaborados a partir de concentrados por tratarse de bebidas en base a un ingrediente cuyo proceso lo ha convertido en el equivalente a azúcar. Debe prohibirse la venta de los néctares por su propia composición (agua, alta concentración de azúcares, saborizantes y colorantes) y por no contar con una normatividad que garantice la calidad de su composición. En su impacto sobre el índice glicémico no hay ninguna diferencia con los refrescos.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com