P. Edronkin

¿Es el estado una necesidad verdadera?



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Salud Natural

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando empleo?

Nosotros, las personas, estamos acostumbrados a pensar que respecto de la soberanía de un estado subyace algún tipo de voluntad de Dios y que por lo tanto las instituciones estatales son indispensables pero ¿es esto realmente así? No, para nada.

Solamente hace falta preguntarle a los aborígenes de Australia qué piensan al respecto: Ellos sobrevivieron en aquel continente sin ser molestados y sin molestar a nadie por decenas de miles de años, sin ninguna organización formal como estado, y cuando las instituciones de la supuesta civilización llegaron de manos de los colonos europeos, los aborígenes se convirtieron en habitantes de segunda - poco más que mascotas, literalmente - en su propia tierra.

Pero también podemos entretenernos con el caso del pueblo judío, que sobrevivió y prosperó despertando la envidia de mucha gente en reiteradas oportunidades, por más de veinte siglos. Y también tenemos a Karal, la civilización más antigua del Perú, que prosperó por más de mil quinientos años sin poseer ninguna de las instituciones que definen a un estado así como lo conocemos.

¿Es entonces el estado una necesidad para nosotros? Solamente si lo entendemos como una solución fácil para dos tipos de personas: los codiciosos y rápidos que acumulan poder para sí mismos, y la mayoría silenciosa a la que no le importa o no sabe. Y cuando esta particular solución fue puesta en marcha, solamente era cuestión de tiempo hasta que surgiera una justificación aparentemente sagrada para que nadie cuestionara su existencia: es decir, que existe un concepto llamado soberanía de la que queda imbuido un jefe, líder, rey, sumo sacerdote o presidente, por voluntad de Dios.

Incluso tenemos esos billetes de dólares que rezan "In God we trust" ("Confiamos en Dios")... ¿Ah sí? ¿Y entonces por qué nadie tiene crédito ilimitado cuando va a hacer las compras?

Se afirma que el estado es lo opuesto a la anarquía, y que sin él caeríamos en el caos, pero la historia prueba lo contrario: En una tribu de cazadores y recolectores nómadas cada miembro recibe una parte proporcional de lo obtenido - una especie de comunismo -, pero en el marco de un estado formal pagamos impuestos y sufrimos las consecuencias de la aplicación del poder, ya sea en guerras, dislates económicos o lo que sea.. De hecho, el estado se asemeja más al concepto clásico del infierno que al del cielo, porque la soberanía se puede definir como la capacidad de usar legalmente la fuerza hasta las últimas consecuencias.

Y de esto se desprende que dentro de su jurisdicción un estado puede hasta matar amparándose en la ley; una de las formas de matar consiste en aplicar la pena de muerte. Los estados tienen esa prerrogativa; que la apliquen o no es otra cosa, pero nada les impide en la práctica le hacerlo. ¿Usted confiaría su vida a una ley? ¿En un trozo de papel? En definitiva y llevando el concepto de ley al extremo de las últimas consecuencias, el "derecho" no es más que la aplicación racionalizada de castigos, y eso se parece más al infierno que al cielo.

Si hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, entonces nuestra forma de hacer las cosas terminaría - evidentemente - imitando la forma de hacer las cosas en el cielo... ¿Pero dónde hay allí un senado? ¿Políticos? ¿Abogados? Si nos guiamos por esto de haber sido creados a imagen y semejanza de nuestro divino creador la única conclusión que cabe es que todos estos individuos e instituciones no son más que deformidades de la humanidad. Zánganos oportunistas de los cuales solamente unos pocos pueden defenderse por tener tradiciones arraigadas cuyo objeto es precisamente, deshacerse de los oportunistas antes de que hagan daño (ver Outcasting Those Unsuitably Married), como fueron definidos por toda clase de pensadores desde Sócrates hasta Ortega y Gasset, y el solo hecho de que estos filósofos nos han obsequiado de forma totalmente gratuita sus profundas y hermosas ideas, mientras que los abogados y políticos cobran por hora cada vez que definen al blanco como negro y a lo muerto como vivo debería servir de prueba definitiva para medir la honestidad de unos y otros.

La soberanía no tiene ningún fundamento real porque deriva en definitiva de lo que está escrito en el salmo 89, donde se describe de qué manera Dios hizo un pacto con David, rey de Israel, para asegurar su descendencia y mandato... Pero se trataba de David y los judíos... ¿Alguien me quiere explicar cómo es que Mr. Bush o el inepto líder iraní se hicieron eco de lo que dice en la Biblia para justificar sus malas acciones? Simplemente están parasitando las sagradas escrituras.

Dios no necesita de instituciones cancerígenas y mutantes ni de mentirosos profesionales para administrar sus asuntos. Entonces ¿es un estado realmente necesario para mantener la estructura social? ¿Es imprescindible? Solamente si se es parte de él, pero si se es parte de la humanidad, no, pues la auténtica dicotomía no es el estado versus la anarquía, sino si se cree en él o en Dios; ambas cosas, en el fondo, no son compatibles.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©