Malasia es un interesante país con un clima indudablemente tropical que cuenta con una temperatura media de alrededor de 26 grados centígrados, y un promedio de precipitaciones anuales a causa de los monzones, que supera los 2.500 milímetros. Claramente, al hablar de meteorología en el caso de Malasia, el concepto clave son las precipitaciones.
La población ha crecido mucho en las últimas décadas, siendo mayormente islámica, budista e hinduista; hay una pequeña minoría cristiana, sobre todo descendiente de los colonos portugueses, holandeses e ingleses que habitaron la zona. Portugal, para citar un ejemplo, estuve presente en el estrecho de Malaka desde 1522; este es un importante y estratégico paso marítimo en el que hay un tráfico naval muy importante, y hasta algunas naves operadas por piratas.
El idioma hablado principalmente es el malayo, aunque los funcionarios del gobierno utilizan el inglés para atender todos los asuntos internacionales. El malayo es un idioma emparentado con las lenguas polinesias, aunque el país se encuentra fuera de esa región.El país carece de una temporada realmente seca, o de una diferenciación entre verano e invierno, y su territorio es netamente tropical. La selva y el bosque tropical han sido siempre abundantes, aunque en las últimas décadas la explotación forestal desmedida y sin control ha causado importantes daños en el medio ambiente.
La contaminación también es un problema; la polución atmosférica a causa del uso de combustibles fósiles hace que muchas veces se forme lo que comúnmente conocemos como capa de smog sobre las principales ciudades malayas. Este fenómeno se debe también a la meteorología imperante y a causa de algo que se conoce como 'inversión de temperatura', que consiste en que se invierte el gradiente de disminución térmica del aire con la altura. Es decir, en vez de disminuir la temperatura de forma gradual a medida que se asciende, por diversas causas se forma una capa de aire más fría por debajo de otra más cálida, lo que provoca una gran retención de limo atmosférico cerca de la superficie.