Fidel Castro Ruz

Discurso sobre el aniversario 45 del triunfo de la Revolución Cubana (VII).

Por Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado de Cuba)


Tienda Andinia

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Montañismo y Escalada

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Amistades

Motivación

Liderazgo

Salud Natural

Ecología y Jardinería

¿Buscando empleo?

Sería bueno preguntarles a los campeones olímpicos de los derechos humanos en el mundo occidental si alguna vez han dedicado un solo minuto a pensar en estas realidades, que en altísimo grado son consecuencia del sistema económico y social; qué piensan de un sistema que, en vez de educar a las masas como cuestión fundamental para avanzar con el apoyo precisamente de la ciencia, la técnica y la cultura en la búsqueda de soluciones viables y apremiantes, gasta un millón de millones de dólares cada año en propaganda enajenante y consumista. Con lo que se gasta en uno solo de esos años para sembrar ese singular veneno, se podría alfabetizar y elevar hasta el nivel de noveno grado a todos los analfabetos y semianalfabetos del mundo en menos de diez años, y ningún niño pobre carecería de enseñanza. Sin educación y otros servicios sociales, el delito y el consumo de drogas jamás podrán reducirse y hasta casi eliminarse. Lo afirmamos desde Cuba, el país bloqueado durante 45 años, acusado y condenado no pocas veces en Ginebra por Estados Unidos y sus socios más incondicionales, que está a punto de alcanzar servicios de salud, educación y formación cultural con niveles de calidad que jamás el Occidente desarrollado y rico ha soñado siquiera, y además absolutamente gratuitos para todos los ciudadanos sin excepción alguna.

La globalización neoliberal impuesta al mundo, diseñada para un mayor saqueo de los recursos naturales del planeta, ha conducido a la mayoría de los países del Tercer Mundo, y de modo especial a los de América Latina, tras el fatídico "Consenso de Washington", a una situación desesperada e insostenible.

El primer fruto de esa funesta política fue la "década perdida" de 1980, en que el crecimiento de la región se limitó a uno por ciento; asciende a 2,7 por ciento entre 1990 y 1998, muy por debajo de las falsas ilusiones y de necesidades apremiantes, para volver a caer al uno por ciento entre 1998 y el 2004.

La deuda externa que en 1985, año del traicionero "consenso", ascendía a 300 mil millones de dólares, se eleva hoy a más de 750 mil millones.

Las privatizaciones enajenaron en cientos de miles de millones de dólares bienes nacionales que se crearon a lo largo de muchos años, los cuales se esfumaron a la velocidad con que de estos países se fugan los capitales hacia Estados Unidos y Europa.


<<Anterior - Indice - 1ra Página - Comprar - Buscar - Siguiente >>


El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©