El Gea

Discurso sobre la salud pública (X).

Por Fidel Castro Ruz, presidente de Cuba.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado de Cuba)


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando empleo?

Ya no éramos un pueblo de analfabetos, que no tenían ninguna cultura política y que decidía los destinos del país o el tipo de bandoleros que iban a elegir a través de la propaganda, de una saturación de pasquines, de empapelar las ciudades, que elegía gobernantes en virtud de la ignorancia, sin entender absolutamente nada de los problemas reales y profundos de la vida de una sociedad. Ya no era el pueblo de analfabetos, era el pueblo donde todos sabían leer y escribir, donde el promedio de conocimientos pasaba ya del séptimo grado o del octavo grado, donde cientos y cientos de miles se habían graduado en las universidades, donde los medios masivos no eran propiedad privada de nadie para alquilárselos a los corrompidos de la política, para vender la información y la noticia a los mejores postores, y los mejores postores eran los mayores explotadores, los más corrompidos, los que más robaban, como todavía ocurre, desgraciadamente, en muchas partes del mundo.

Todos esos recursos al servicio del pueblo lo convirtieron en un pueblo forjado, con un nivel determinado de cultura y especialmente de cultura política, que conocía los problemas del mundo, aprendió cuáles son las consecuencias de los errores y vio derrumbarse potencias que habían obrado milagros y habían sacrificado decenas de millones de vidas en la lucha contra el esclavismo y el fascismo. Vio derrumbarse, de la noche a la mañana, como castillo de naipes, poderosas fuerzas en beneficio de la reacción.

El imperialismo en el mundo no pudo ser destruido, sin embargo, los castillos construidos con el acero más duro de los conocimientos, la cultura y la conciencia no pudieron ser destruidos por él. 

Si nos preguntan, ¿qué les permitió resistir? Diría: La conciencia creada a lo largo de 30 años, hasta convertirnos hoy en un pueblo que puede ser exterminado, pero no puede ser rendido (Aplausos); puede desaparecerse de la faz de la Tierra, pero jamás decirse que plegó sus banderas (Aplausos).

He hablado, por tanto, de lo malo y de lo bueno; pero el pueblo que quiera llegar tan lejos como se lo proponga, tiene que ser un pueblo inconforme, eternamente inconforme con lo que haya hecho, con lo que haya alcanzado. Y eso somos nosotros hoy, un pueblo inconforme con lo que hemos alcanzado y consciente de que podemos hacer muchas más y mejores cosas, y es la tarea en la que estamos empeñados en estos instantes en todos los campos, en todos los sectores.


<<Anterior - Indice - 1ra Página - Comprar - Buscar - Siguiente >>


El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©