Maradona: El liderazgo cuando ya no se lidera

Clic aquí para contactar al autor
Pablo Edronkin

Lecturas sugeridas

Liderazgo y exploración

Clichés: Enemigos del pensamiento

Aristócratas o plebeyos

Ecoreligión, impuestos y cambio climático

Productos y servicios

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Equipos y provisiones para la aventura

Cursos y educación

Los astronautas y cosmonautas de las primeras misiones al espacio hace ya mucho tiempo que se retiraron de sus extraordinarias actividades de aventura, pero deben vivir con ello por el resto de sus días y hacer eso no siempre es sencillo; ellos lo saben hacer. pero otras personas que deben vivir con sus glorias pasadas no ha sabido hecero ¿por qué?

Neir Armstrong va a ser el primer ser humano que pisó la Luna por siempre; eso es algo que para bien o para mal nunca se podrá quitar de encima y constituye una carga. Sin duda alguna que haber logrado semejante hazaña constituye algo muy poco común incluso desde la perspectiva del liderazgo, pero cuanto mayor es el logro también mayor es la necesidad de continuar a la altura del mismo. Los astronautas y cosmonautas deben continuar siéndolo aunque ya no lo sean. Mayormente, hasta ahora lo han logrado.

Diferente es lo que sucede en entornos distintos: Diego Maradona, considerado por muchos como el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos ha tenido numerosos problemas personales y su carrera en el deporte espectáculo parece llegar a su fin con una muy mala gestión como director técnico de la selección argentina de fútbol, que habiendo conseguido varios campeonatos mundiales y medallas olímpicas doradas se convirtió con "El Diego de la gente" en carne de cañón para adversarios otrora menores, como los equipos de Bolivia o Ecuador. Mike Tyson es otro ejemplo de un líder en los suyo con una vida personal destemplada y tachonada de fracasos, particularmente en lo financiero. Y tenemos también a Pelé, el otro gran astro futbolístico que ahora que Maradona cae en desgracia una vez más no deja oportunidad de atacar a su rival en fama y aplauso de la gente. Pelé no ha caído de la gracia popular en el mismo sentido que Maradona o Tyson, pero su actitud consistente en atacar sin piedad al otro lo rebaja tanto como lo que quiere lograr con sus insultos hacia Maradona. En otras palabras, Pelé se ha rebajado con su actitud.

Albert Einstein es otro ejemplo de alguien que obtuvo fama tempranamente pero la supo conservar, pues los trabajos que realizó a lo largo de su vida tras la publicación de sus dos variantes de la teoría de la relatividad (general y especial) fueron in crescendo en materia de su imagen y reputación. Einstein se convirtió en un ícono cultural, una personalidad que inspiró a miles a seguir carreras en ciencia y tecnología. Fue por lo tanto, un auténtico líder. Cristóbal Colón, por otro lado, hoy en día es recordado como un gran navegante, pero en su tiempo y tras su llegada al nuevo mundo perdió en buena parte su reputación por su escasa habilidad para liderar y convivir con los demás.

Si hiciéramos un ejercicio consistente en separar a estos líderes entre los que han tenido éxito en este aspecto que mencionamos y los que no, nos quedaríamos con los astronautas, cosmonautas y Einstein por un lado, y con Maradona, Pelé, Tyson y Colón por el otro. ¿Qué podríamos decir de ambos? Para empezar, lo que diferencia a los dos grupos es el nivel de educación, pero hay que aclarar que se trata de un universo de estudio muy estrecho y que no se puede inferir de plano y sin más esto de forma tal que se pueda generalizar a cualquier caso. Habría que estudiar si este patrón se repite en un numero mayor de casos, pero lo que aquí observamos es que la gente con mayor educación formal ha logrado conservar mejor su liderazgo (Ver The Skowronek Bankers). Pero esto sí nos permite hacer una pregunta válida:

¿Ayuda a conservar el liderazgo la educación formal?

Ese es un punto que cae en la categoría de las cosas sobre las cuales frecuentemente se polemiza porque es relativamente sencillo mostrar tanto a personas que han podido superar situaciones difíciles, las cuales se han caracterizado por una amplia educación formal, como a otras que han prevalecido y carecían de dicha educación. Es decir, sería erróneo creer que la situación es blanca o negra, en términos absolutos. Sin embargo, si la educación formal no sirviera para nada, entonces no habría sistemas formales de educación.

Pero como los hay, es obvio concluir que alguna clase de ventaja aporta en términos generales a la vida de las personas y en este sentido es posible afirmar que también se beneficiaría un líder en las condiciones que estamos mencionando. Resta ver si no existen excepciones. Hay indudablemente casos en los que se fracasa en materia de liderazgo teniendo una buena educación formal; el hecho de contar con un título bajo el brazo no garantiza el éxito, pero el mayor grado de conocimiento maximiza las posibilidades de comprensión de las situaciones que uno puede enfrentar gracias a la mayor información con que se cuenta y a la metodología de pensamiento. El saber queda muchas veces garantizado por un título - excepto que se caiga en algo así como la "titulitis" o inflación de títulos - sobre la base de un sistema formal que fiscaliza ese proceso, pero no es una garantía total y existen otras formas de obtener el conocimiento e incluso la sabiduría. Muy por el contrario: Muchas grandes mentes se hicieron a pesar de los sistemas formales en vez de gracias a ellos.

El problema con esto es que si bien hay excepciones e indudables genialidades, este argumento puede ser generalizado falazmente para justificar casos en los que no es posible aplicarlo tanto porque el causante no es un genio, o bien cuando lo es en lo suyo, como Maradona, no necesariamente lo es en el campo en el que se pretende aplicar. O sea, se puede utilizar como pretexto para justificar el "estatus" de genio para alguien que no lo tiene y en consecuencia serviría solamente para romper las reglas con tal de - en términos simples - colocar a un bruto en una posición que requiere más de lo que tiene en la cabeza, o bien, para colocar a un genio en lo suyo de quien por diversas razones no fundamentadas y hasta comprobadamente falsas, se cree que será igual de genio en otra actividad.



Búsqueda rápida.

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com