La búsqueda humana de la ´perfección´ como un ataque a la naturaleza


Clic aquí para contactar al autor
Federico Ferrero

Lecturas sugeridas

Consejos ecológicos para ahorrar agua (I)

¿Cómo conocer la edad de un árbol? (I)

¿Reciclaje de Cds? Sino, reutilizarlos

El basurero más alto del mundo

Ecoreligión, impuestos y cambio climático

Productos y servicios relacionados

Productos y servicios respetuosos con la ecología y el medio ambiente

Muchos son los que confunden la perfección con lo regular, lo normal, que a fuerza de ángulos rectos parece más ordenado, y por lo tanto (arguyen) más perfecto. Pero la naturaleza no crea en serie, para ella la perfección es algo muy diferente a el mero replicar de las fábricas humanas.

Un coche en donde debería haber bosque
Un coche en donde debería haber bosque. Naturaleza vs. Humanos

Esto no es filosofía teórica o trascendente, es una realidad que perjudica día a día los ecosistemas. Contrariamente a los humanos, la naturaleza crea aleatoriamente, de forma artística: no hay dos hojas iguales [1], no hay dos árboles iguales, no ha dos frutos iguales...¿o no lo había?...desde que nos hemos inmiscuido en sus asuntos, nosotros los humanos estamos revertiendo esa tendencia, estamos matando a la naturaleza a base de confundir la perfección con la igualdad.

Antes no podían encontrarse dos tomates más o menos parecidos dentro de nuestra bolsa, ahora lo difícil es encontrar dos que no se parezcan. La producción totalmente racionalizada (en búsqueda del cultivo bajo cualquier condición climática y durante todo el año) de prácticamente todas las frutas, verduras y hortalizas (por sólo mencionar a los miembros del reino vegetal) está produciendo seres vivos para el consumo en serie, que aunque todavía no son clones, su aspecto nos hace pensar si realmente no lo son...

Y esta manipulación de la naturaleza tiene su consecuencia: para criar tomates todo el año se necesita hacerlo en invernaderos, regulando su temperatura, el agua que reciben, nada se deja librado al azar...salvo quizás el hecho de que los rayos del sol se ven en una gran proporción reflejados por los millones de kilómetros cuadrado de vidrio y plástico transparente que recubre los invernaderos...y estos mares de plástico contribuyen a cambiar el clima. Se altera la naturaleza al incorporar el factor de "perfección" humana.

Pero este afán de la mal llamada "perfección" va mucho más allá. La creación de construcciones humanas en serie, de casas y edificios, la educación en serie de nuestros hijos, la compra de artículos con los que pretendemos diferenciarnos pero que no se diferencian de los cientos de miles de sus réplicas.

Las creaciones humanas destinadas al consumo masivo surgen de la línea de montaje, e inevitablemente son todas réplicas...diferentes por no ser la misma, pero tan iguales como pueden serlo para ahorrar costos. Todo esto nos convierte y convierte al medio natural en "productos estándar" que cada vez se funden más en un solo producto sin nombre...

Las escuelas pretenden ser la única forma de educación (los padres deben trabajar) las diversas, individuales e irreproducibles tiendas, negocios y mercados de barrio están ciento remplazados por supermercados y centros comerciales, "shoppings" en donde una vez más las línea de caja (líneas de montaje) con cajeras indistinguibles reemplazan a las "personas" que conocían algo de nuestra vida, y eran algo más que empleados.

Dicho con otras palabras, estamos matando la diversidad a gran escala, tanto la diversidad biológica como la diversidad cultural. La globalización de la economía y su fanatismo por el ahorro de costos, la apatía de los ciudadanos al respecto, está logran crear robots sin necesidad de construirlos: los robots somos nosotros, y el mundo donde viven los robots, un mundo estándar, cada vez menos natural y más insulso.

Quizás quede alguna esperanza para los ciudadanos robóticos del nuevo mundo en el cultivo del arte, la ciencia y la filosofía bien entendida: las que buscan la diversidad, lo nuevo, la exploración de nuevos universos o la creación de nuevos mundos. La investigación de la mano del espíritu explorador y del artista debe ganar la batalla. Sino, lo poco que sigue teniendo de bueno el ser humano puede ser malogrado irremediablemente.

Notas:
[1] Incluso el hablar de "fractales" en la naturaleza es un error: no existe un "fractal" natural, sino la abstracción de figuras siempre diferentes que se replican de forma más o menos parecida y regular (si obviamos las diferencias, trasnferimos el resultado a las matemáticas).



Búsqueda rápida.

Videos

Páginas web relacionadas

Libros

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo



Otros

Artículos Destacados Directorio Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com