Las emisiones de gases de invernadero en España (1990-2005) (III)


Foto no disponible
Dr. José Santamarta Flores

Lecturas sugeridas

Las centrales atómicas japonesas son las más seguras del mundo (I)

Consejos ecológicos para ahorrar agua (I)

¿Cómo conocer la edad de un árbol? (I)

Los ritmos de la naturaleza

Ecoreligión, impuestos y cambio climático

Productos y servicios relacionados

Productos y servicios respetuosos con la ecología y el medio ambiente

Emisiones de dióxido de carbono (CO2)

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en España aumentaron un 4,41% en 2005 respecto a 2004, y entre 1990 y 2005, sin incluir los sumideros, crecieron un 61,97%, pasando de 228,56 millones de toneladas en 1990 (año base) a 370,2 millones de toneladas en 2005 (ver Tabla 2). En 2005 representaron el 83,7% de las emisiones brutas de gases de invernadero en España, sin incluir los sumideros. La producción de electricidad representó el 28% de las emisiones de CO2 y el transporte por carretera el 25,5%.

Emisiones de metano (CH4)

En 1990, año base, se emitieron en España un total de 27,5 millones de toneladas de metano en unidades de CO2 equivalente, mientras que en 2005 se llegó a 36,2 millones de toneladas en unidades de CO2 equivalente, con un aumento del 32%. El metano representó en 2005 el 8,19% de las emisiones brutas de los seis gases de invernadero, en dióxido de carbono equivalente sin incluir los sumideros. En 2005, la fermentación entérica ocasionó el 37,5%, la gestión del estiércol el 24%, los vertederos el 22%, la minería del carbón el 2,7%, el petróleo y el gas natural el 2,3%, y las aguas residuales el 5,7%. Los cultivos de arroz emitieron sólo el 0,8%.

Emisiones de óxido nitroso (N2O)

Las emisiones de óxido nitroso (N2O) en España en 1990, año base, ascendieron a 27,8 millones de toneladas en unidades de CO2 equivalente, y representaron el 7% de las emisiones de gases de invernadero en España en 2005, sin incluir los sumideros. En 2005 las mayores emisiones se debieron a los fertilizantes aplicados a los suelos agrícolas (67%). El sector energético emitió en 2005 el 13,5%, la industria química el 5,7%, la gestión del estiércol el 9,4% y las aguas residuales el 3,8%.

Emisiones de carburos hidrofluorados (HFC)

Los HFC han sustituido a los CFC que destruyen la capa de ozono, y se emplean fundamentalmente en equipos de refrigeración y aire acondicionado, extintores de incendios y aerosoles. Los HFC no dañan la capa de ozono, pero son potentes gases de invernadero. Los HFC comprenden los HFC-23, HFC-32, HFC-125, HFC-134ª, HFC-143ª, HFC-227ea, y HFC-236fa. En 1995, año base a efectos del Protocolo de Kioto, se emitieron 4.645.440 toneladas de CO2 equivalente, mientras que en 2005 las emisiones fueron 4.476.230 toneladas de CO2 equivalente, con una importante reducción a partir de 2001, por la recuperación de HFC en determinados procesos industriales. Al igual que en el pasado se eliminaron los CFC, hoy urge suprimir los HFC, productos fácilmente sustituibles en refrigeración, extintores y aerosoles. En 2005 representaron el 1% de las emisiones totales brutas de gases de invernadero en España (sin incluir los sumideros).

Emisiones de carburos perfluorados (PFC)

La práctica totalidad de las emisiones de carburos perfluorados se debe a la producción de aluminio. Los PFC comprenden los CF4, C2F6, C3F8 y C4F10. En 1995, año base para los compromisos adquiridos en el Protocolo de Kioto, se produjeron en España 108 toneladas de CF4 y 9,5 toneladas de C2F6 (832.510 toneladas de CO2 equivalente). Las emisiones desde entonces han disminuido, siendo equivalentes a 269.650 toneladas de CO2 equivalente en 2005. En 2005 representaron el 0,06% de las emisiones totales brutas de gases de invernadero en España.

Emisiones de hexafluoruro de azufre (SF6)

El hexafluoruro de azufre (SF6) se emplea en equipos eléctricos. En 1995, año base para el Protocolo de Kioto, se emitieron 108.540 toneladas de CO2 equivalente, y en 2005 las emisiones aumentaron hasta llegar a 246.210 toneladas de CO2 equivalente. En 2005 representaron el 0,06% de las emisiones totales brutas.

Emisiones totales en dióxido de carbono (CO2) equivalente en España

La tabla 1 muestra la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero en España entre 1990 y 2005.

Serie historica del consumo de energía primaria en España

Tabla 2

Emisiones totales en dióxido de carbono (CO2) equivalente en España. Índice respecto al año base.

Emisiones totales en dióxido de carbono (CO2) en España
Fuente: Elaboración propia. El año base se compone de las emisiones de 1990 de CO2, CH4 y N2O, y las emisiones de 1995 de los carburos perfluorados (PFC), carburos hidrofluorados (HFC) y hexafluoruro de azufre). Las previsiones del año 2011 son elaboración propia, a partir del escenario más previsible.

Evolución de las emisiones por sectores

Por sectores, las emisiones totales en dióxido de carbono (CO2) equivalente en España entre 1990 y 2005 han sido las siguientes:

Sector energético. Es el mayor responsable del conjunto de las emisiones, y el auténtico nudo gordiano, pues en 2005 representó el 78,4% del total, con un aumento del 61,5% respecto a 1990. La generación de electricidad representa el 30,5% y el transporte por carretera el 28%. El resto corresponde a las 10 refinerías de petróleo (4%), consumos energéticos de la industria (22%, transporte aéreo interior (1,8%, que no incluye el transporte aéreo con otros países), usos residenciales (6%, sobre todo calefacción y agua caliente sanitaria) y servicios (2,8%).

Los procesos industriales distintos a la combustión, como la producción de cemento, industria química y metalúrgica, representaron en 2005 el 7,65%, con un aumento del 30,3% respecto al año base de 1990, inferior a la media.

Los disolventes y otros productos sólo representan el 0,35% del total, y han aumentado en un 9,1% respecto al año base.

La agricultura y la ganadería representan el 11% del total de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) equivalente, con un aumento del 20% respecto al año base, muy inferior al de los otros sectores emisores.

Los residuos representan el 2,9% del total de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) equivalente, con un aumento del 64% respecto al año base. Las emisiones de metano son las más importantes.

El Protocolo de Kioto

Tras la ratificación de Rusia, el Protocolo de Kioto entró en vigor el 16 de febrero de 2005. En el año 2001 el presidente George W. Bush decidió no ratificar Kioto. Hay que tener en cuenta que EEUU, con el 4,7% de la población mundial, es responsable de cerca del 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

El Protocolo de Kioto permite que los países industrializados puedan vender y comprar derechos de emisión, tomando como referencia el año base 1990. En 1990 aún existía la URSS, con unos consumos energéticos enormes, y unas emisiones igualmente elevadas. La implosión posterior cambió radicalmente la situación, y Rusia, Ucrania y el resto de los países de la antigua URSS, podrán vender "derechos de emisión" a otros países industrializados que superen los límites marcados por el Protocolo de Kioto.

El Protocolo de Kioto de diciembre de 1997 concluyó con la adopción de un acuerdo de reducción de emisiones de gases de invernadero por los 38 países industrializados. El compromiso obliga a limitar las emisiones conjuntas de seis gases (CO2, CH4, N2O, carburos perfluorados (PFC), carburos hidrofluorados (HFC) y hexafluoruro de azufre) respecto a las del año 1990 durante el periodo 2008-2012, en proporciones diferentes según el país: reducción de un 8% para el conjunto de la Unión Europea, un 7% para EE UU y un 6% para Japón. Ucrania, la Federación Rusa y Nueva Zelanda se comprometen a mantener sus emisiones de 1990. En conjunto la reducción global acordada es de un 5,2% para el conjunto de países industrializados. El Protocolo no obliga en una primera fase a los países en desarrollo, dadas sus reducidas emisiones por habitante.

Las consecuencias del Cambio Climático

El cambio climático global es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta el mundo, y España en particular, con sus secuelas de olas de calor, muertes directas por hipertermia y por agravamiento de otras dolencias, incendios forestales, subida del nivel del mar, sequías y fenómenos meteorológicos extremos, como la gota fría y las inundaciones, con graves daños a la agricultura, los bosques, los ecosistemas marinos y terrestres, el turismo, los seguros y las infraestructuras. El cambio climático agrava los procesos de desertificación y erosión, la escasez de recursos hídricos debida a la deforestación, la sobreexplotación de acuíferos y una pérdida generalizada de biodiversidad en las zonas húmedas costeras y en los bosques.

La temperatura media anual ha subido una media de 1,5º C en el periodo 1970-2000 en España, según datos del Instituto Nacional de Meteorología, y se prevé un descenso medio de las precipitaciones del 10%, un aumento de la evapotranspiración, un descenso del 33% de la humedad del suelo y una subida del nivel del mar, lo que acarreará graves trastornos ecológicos, sanitarios, económicos y sociales. Un estudio científico sobre las consecuencias del cambio climático en España fue presentado por el MMA, corroborando los efectos adversos de la alteración del clima.

Tales efectos tendrán costes económicos hoy inconmensurables, pero en todo caso muy elevados, algo que conviene recordar cuando se analizan los posibles costes de cumplir con el Protocolo de Kioto. El coste de no actuar sería muy superior.

España, alejamiento de Kioto y ligera mejora de la eficiencia energética

Se afirma, no sin razón, que las emisiones por habitante en España en 2012, sin la aplicación del Protocolo de Kioto, serán inferiores a la media de la Unión Europea de 15 países, pero hay que recordar que la media española es muy superior, más del doble, de la media mundial. No obstante, en 2005 las emisiones por habitante fueron de 10 toneladas de CO2 equivalente, mientras que las de la Unión Europea ascendieron a 11 toneladas de CO2 equivalente, un 10% superior a la media española. El importante aumento reciente de la población española, a causa de la inmigración, dificulta aún más el cumplimiento de nuestras obligaciones en el marco del Protocolo de Kioto y los compromisos con la Unión Europea.

El aumento en España es muy superior al del resto de los países europeos, y nuestro sistema energético ha perdido eficiencia, necesitando más energía, y emisiones de gases de invernadero, para producir la misma unidad de PIB, aunque en 2005, por primera vez desde 1990, ha mejorado la eficiencia.

La economía española ha registrado los peores índices de intensidad energética y de emisiones de la Unión Europea, lo que perjudica nuestra competitividad y agrava el déficit exterior, a causa de la subida del precio del petróleo y del gas natural, importados en su práctica totalidad.

Las políticas europeas se orientan hacia desacoplar el crecimiento de la actividad económica del consumo de energía, tanto final como primaria, lo que permite aumentar el PIB y el empleo, disminuyendo al mismo tiempo el consumo de energía y las emisiones.

Durante muchos años ha habido una ausencia de políticas de ahorro, eficiencia energética y promoción de la movilidad sostenible, y las políticas existentes han incentivado los consumos energéticos, con lo que esto tiene de pérdida de competitividad de nuestra economía, situación que habrá que subsanar en el futuro. Nuestra obligación es invertir la tendencia sin dañar el nivel de actividad y la competitividad, y aprovechar Kioto como una oportunidad de modernización para nuestra economía.

Dadas las consecuencias del cambio climático en España (inundaciones y sequías, desaparición de playas, incendios forestales, daños al turismo, la agricultura, la salud y a la diversidad biológica) el Gobierno ha iniciado una política encaminada a frenar las emisiones, minimizar el impacto del cambio climático en España y jugar un papel activo dentro de la Unión Europea, aunque dicha política requiere aún de un completo desarrollo para ser efectiva y corregir la tendencia dominante que se ha mantenido a lo largo de 2005, sin que aún se pueda observar corrección alguna de tendencia.

Con el escenario actual, que en 2005 mejoró notablemente respecto a años anteriores, España incumplirá el principal protocolo para proteger el medio ambiente y el clima, aunque por primera vez las políticas gubernamentales pueden estabilizar para el año 2011 las emisiones en los niveles actuales. Lo razonable es ahondar las acciones emprendidas, lo que implica poner los medios, las políticas y los presupuestos para cumplir el Protocolo de Kioto, lo que significa promover las energías renovables, eliminar los obstáculos al desarrollo de la eólica marina, mejorar la eficiencia energética y el transporte colectivo. Esa es una estrategia de ganar-ganar, o doble dividendo, porque es buena en términos ambientales (menos emisiones), tecnológicos (innovación), económicos (mayor competitividad, menor déficit comercial, menos compra de derechos) y sociales (más empleo).

La energía eólica en España evitó la emisión de 15 millones de toneladas de CO2

La generación eólica en 2005 alcanzó la cifra de 20.236 GWh, lo que supuso el 7,78% del total de la demanda (259.950 GWh), superando por primera vez a la hidráulica, que ascendió a 19.442 GWh. La generación eólica ahorró la importación de combustibles fósiles por valor de 728 millones de euros durante 2005, y evitó la emisión de 14,7 millones de toneladas de dióxido de carbono. Sin la aportación de la eólica, las emisiones habrían sido un 3,4% más que las registradas, compensando el mal año hidráulico, a causa de la sequía, la peor del último siglo.

Dado que la eólica plantea problemas de garantía de suministro, los gestores de REE han sido reticentes a su desarrollo, pero hoy la visión que debe prevalecer es intentar superar las dificultades de integración de la eólica en el mix de generación, que las hay, y empezar a desarrollar la eólica marina, eliminando los numerosos obstáculos que existen.



Búsqueda rápida.

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo



Otros

Artículos Tienda Directorio Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com