El cuerpo que nunca se tuvo


Clic aquí para contactar al autor
Federico Ferrero

Lecturas sugeridas

Tipos o diversas clasificaciones de los músculos (I)

Tipos de fibras musculares

Tipos de contracciones musculares

Las fases del proceso de adquisición de técnicas deportivas en niños (I)

Biomecánica humana: análisis de la acción psicomotriz (I)

Productos y servicios relacionados

Equipos e indumentaria deportiva

Los atletas de la antigüedad era admirados por sus dotes corporales, por el esfuerzo que implicaba haber llegado a ser lo que eran: una mezcla de "buena cuna" y voluntad de hierro que nutría su férrea capacidad de sufrimiento cercana a la de los héroes mitológicos. La actualidad es mucho más triste: la tecnología proporciona a aquel que puede pagarlo el cuerpo que nunca tuvo...o al menos con ese cuerpo identifican algunos a ciertos avances tecnológicos.

No, todavía la ciencia no crea atletas ciborgs, pero sí crea apariencias, calma complejos y genera necesidades fruto de la idiotez ciudadana. ¿Por qué es normal ver a débiles y tímidas mujeres conduciendo enormes coches y 4x4? ¿Porqué un "hombre" se opera los pectorales y los glúteos para hacerlos más prominentes y "formados"? ¿Porqué un atleta se dopa? ¿Porqué lo importante es ir al gimnasio para tener músculos marcados pero no dejar de fumar?

"Si no tengo un vehículo grande, cuando me muevo por la ciudad los autos de los hombres ´me comen´", me dice una mujer, sincerándose al explicarme la razón de haberse comprado una 4x4 que usa en calles más lisas que una pista de patinaje, para ir 3 kilómetros ida y vuelta de la casa al trabajo o al supermercado.

Quizás la pretendida igualdad de género se manifiesta también en una forma de "supervivencia económica" por parte del sexo femenino, una forma de no verse relegadas en la "lucha" por el trabajo y la movilidad a la que obligan las ciudades. Mujeres que se dicen mujeres pero que luchan con el cuchillo entre los dientes, sin piedad. El límite para "igualar sexos" debería marcarlo el límite de las prácticas moralmente deseables, sino corremos el riesgo de copiar las conductas más perniciosas de los hombres, y perder las buenas de las mujeres.

"A las mujeres ahora les gustan depilados"-, me pone como excusa un chico que debate sobre técnicas de estética en un vestuario masculino.

Presión social que como resultado abre un nuevo mercado para las empresas cosméticas, auto-infiltración (porque los "hombres" así lo quieren) de la femeneidad en el ámbito masculino conocida como "metrosexualidad". Necesidades innecesarias que mezclan el ying con el yang, dando como resultado un peligroso desequilibrio en el precario equilibrio existente entre sexos opuestos y complementarios. Hombres que se dicen hombres heterosexuales pero que tiendeb a lo femenino, delicadeza donde no debería haberla. Y muchachas con coches grandes...y pechos grandes (pero no propios) también. Más paradojas.

"Fumar es normal, ´tener músculos´ necesario para que las chicas te miren". Reflexión sincera de los filósofos de los nuevos gimnasios que espantarían a un Platón trasnochado que amaneciera en esta época bizarra.

La piel como límite de la salud, barrera física que impide ver la corrupción de los órganos internos fruto de la contaminación individual y ciudadana. Barrera que, aunque de señales de decadencia corporal, se obvia con algo denominado maquillaje y se cubre con algo llamado ropa. Si estos dos frutos de la tecnología cosmética y de la moda son adecuados, el ser insalubre se redime, porque lo importante es cómo se vea la barrera, el aspecto de la frontera y del aeropuerto, la imagen que se da, no la realidad de la propia casa.

"Lo importante es ganar, y si en la élite todos se dopan, hay que doparse. El que no arriesga no gana, aunque eso signifique hacer trampas.". El objetivo es claro, el atajo también.

Mis posibilidades físicas potenciadas por factores externos que no controlo, que me dan resultados...resultados también externos. Medalla, dinero, becas, una vida próspera y cierta fama y reconocimiento...siempre que todo quede oculto. Y con suerte, luego la jubilación deportiva, problemas renales, hepáticos, secuelas...o no, pero la duda que corre una y otra vez: "hubiera podido lograrlo sin...."

El cuerpo que nunca se tuvo está ahora al alcance, y a veces sin otro esfuerzo que el puramente monetario...o eso creen algunos. Porque siempre estará ahí el lado oscuro de la Luna, la otra cara de la moneda, el reverso de lo que parece demasiado bueno para ser cierto. Las deudas que contraemos al intentar lo inmerecido generan un pago bien merecido, un pago que excede la factura por Botox. El resultado será algo llamado entropía de la decadencia, resultado evidente si lo que nos dan para suplantar nuestro cuerpo-mente sigue siendo algo que no debería formar parte de nosotros, algo que es imposible incoporar realmente, porque nuestra biología no lo quiere así.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo



Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com