Entrenamiento deportivo: tipos de frecuencia cardiaca o pulso


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Federico Ferrero

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La frecuencia cardiaca o el pulso varía dependiendo el nivel de actividad física, como resulta obvio. Por eso puede hablarse de distintos tipos de frecuencia cardiaca, que son:

1 - Frecuencia cardiaca basal o en reposo. Como su nombre lo indica, es aquella que se mide cuando el nivel de actividad es nulo o (lo que es lo mismo) el suficiente para mantenernos vivos.

Se mide en posición de decúbito (acostado o tumbado) y recién despertados (o totalmente en reposo) a una presión y temperatura normal, agradable (ni excesivo frío, ni excesivo calor).

2 - Frecuencia cardiaca máxima. Aquella que, como su nombre lo indica, es la máxima frecuencia a la que puede mover sangre nuestro corazón.

Se mide en pruebas de laboratorio, gracias a la fórmula de 220 menos la edad (aproximación estadística, y por tanto resultado no demasiado fiable) o gracias a una carrera de velocidad o sprin largo (300 - 400 metros) a máxima intensidad, esto último en personas entrenadas, sin problemas de salud y acostumbradas al esfuerzo físico

3 - Frecuencia cardiaca de entrenamiento. La que, expresada en porcentaje de esfuerzo respecto de la frecuencia cardiaca máxima indica la frecuencia a la que trabajamos al hacer ejercicio.

Puede determinarse por un simple porcentaje, tomando la frecuencia cardiaca máxima como el 100% al que podemos llegar, o gracias a una fórmula un poco más precisa llamada fórmula de Karbonen (llamada así en honor a su creador), que es: %FC de reserva + FC en reposo. Siendo la FC de reserva (frecuencia cardiaca de reserva) = FC máxima - FC de reposo.

El porcentaje de la frecuencia cardiaca de entrenamiento (y por lo tanto el de la FC de reserva, en la fórmula de Karbonen) lo determinamos de acuerdo a qué es lo que queramos entrenar, en función de nuestra edad y condición física. Normalmente, se debe trabajar entre un 60% y un 90% de FC máxima para experimentar cierta mejora en salud y/o rendimiento físico. Aunque, por supuesto, esto variará por muchos factores, dependiendo siempre de los objetivos a lograr y de las características del individuo entrenado.



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