Incultura, saqueos e inseguridad en gobiernos clientelistas y populistas

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Federico Ferrero

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¿Por qué son sistemáticos y reiterados los saqueos, robos organizados e inseguridad en los gobiernos populistas? En mi opinión, que explayo aquí, depende principalmente de la falta de educación para el clientelismo populista, la (in)cultura del patoterismo social y la búsqueda de lo fácil a través del uso de la fuerza, ya sea por parte de ciertos ciudadanos indecentes como del propio Estado populista.

Actualmente en la provincia de Córdoba, Argentina, están habiendo saqueos y robos organizados en supermercados, almacenes, negocios de electrodomésticos, farmacias, quioscos, inclusive casas de familia y otros comercios de todo tipo. La gente que participa de estos robos roba todo clase de cosas que no son para nada necesarias para vivir (o sea, no lo hacen por hambre o por cuestiones de supervivencia), se desplaza habitualmente en "hordas" vandálicas, con la ayuda de motos y todo tipo de vehículos para moverse en un verdadero tour delictivo que les permite desplazarse y huir rápidamente, con acciones violentas y hostiles, incluso incendiando y destruyendo los locales saqueados a su paso, sin razón alguna, con la cara tapada en muchos casos, protagonizando incluso enfrenamientos armados entre los dueños de los locales defendiendo su mercadería a los tiros cuando les es posible, pero en la mayoría de los casos viendo cómo les llevan todas sus pertenencias sin poder evitarlo. Los grupos de vándalos se llevan principalmente electrodomésticos y bebidas alcohólicas, incluso cosas como muebles, medicamentos, etc. quizás pensando en las navidades y las fiestas de fin de año...dicho al margen, ahí ven qué bien se relaciona el consumismo con el espíritu navideño y cristiano (¡¿?!). Precisamente este tipo de cosas, según comerciantes cordobeses, es algo "típico y recurrente de estas fecha", aunque en este caso es más virulento que en otros por la falta de inseguridad puntual debida a la huelga de la fuerza policial municipal. A esta gente se le sumaba otras personas que, por oportunismo inmoral, entraban también a robar sintiendo un "aprovechemos que vale todo", gente normal, ancianos, madres con niños, enseñando que no hay que respetar a los demás, sino aprovecharse de ellos, patear a los caídos.

Por supuesto, estas personas no van a ser resarcidas por los robos y la destrucción, como se podría esperar en un país más serio, porque los políticos no van a aceptar que el gobierno argentino es culpable y responsable de devolver a los ciudadanos comerciantes y aquellos a los que robaron sus casas todo lo perdido, otrora ganado con años de esfuerzo.

Para el que no es argentino, no vive en un gobierno populista típico sudamericano o no conoce su accionar, puede ser difícil imaginar claramente a qué nos referimos con una situación de este tipo que (dicho sea de paso) es una situación clara de supervivencia urbana, y no para los que roban (porque no roban por necesidad) sino para los que son robados o se encuentras casualmente entre los enfrentamientos de unos y otros. El que es argentino o vive en un gobierno populista, sabe muy bien de qué hablo, pero quizás lo que le cuesta entender es por qué sucede, o piensa que depende simplemente de la falta de presencia o eficiencia de fuerzas de seguridad (policías, ejército, etc.).

Por ejemplo, algunos dicen que los saqueos en Córdoba se dan porque la policía está en huelga por reclamo salariales. Es cierto que en los países serios la policía y las fuerzas de seguridad, por razones obvias NO PUEDE ponerse en huelga y si fuera así SERIAN REPRIMIDOS por las fuerzas armadas. Esto sería lo normal en un país normal, ya que estos desequilibrios están prohibido por LEY y, lo que es más importante, en los países serios la LA LEY ES RESPETADA, esta ley o la ley moral implícita a toda ley que indica que no debe robarse o matar si se quiere vivir en comunidad de forma pacífica, si uno quiere que la sociedad funcione.

Por otra parte, este argumento de explicar los saqueos o los robos por un desencadenante puntual, es típico de los gobiernos populistas y los políticos de turno para evitar la responsabilidad que le toca en estos hechos, la cual es ineludible para cualquiera que no sea un ignorante...pero precisamente este es el problema: los gobiernos populistas buscan perpetuar la ignorancia para que funcione su estrategia política clientelista y, así, perpetuarse indefinidamente en el poder. El sistema político resultante es una sombra de lo que debería ser la democracia.

Pero la causa real de la inseguridad constante, los saqueos, robos estacionales, cíclicos y autoorganizados es, lamentablemente, mucho más profunda y crónica. No son hechos puntuales como una huelga policial, sino características típicas de gobiernos que se basan en una cultura populista. Para eso hay que entender la falta de educación y la idiosincrasia patotera del gobierno y los ciudadanos que aqueja a los países con tradición de Estado populistas, como el argentino.

1) - Educación para el clientelismo populista

Pensemos, por ejemplo, que la última encuesta mundial e independiente sobre educación sitúa a Argentina dentro de los siete países con estudiantes más ignorantes (literalmente, sin carga peyorativa) del mundo...pero claro, se refiere a los chicos que van a la escuela, los cuales en Argentina son mucho menos de los que deberían ir. A esto hay que sumarle que menos del 40% terminan los estudios secundarios, y eso que se "facilita" mucho que no repitan el año para mejorar las estadísticas por presión de los políticos. Pero la realidad es que muchos chicos van al colegio primario principalmente para comer, ya que en las escuelas se come gratis. No olvidemos que el 28% de los argentinos es pobre. La escuela pública queda cada vez más, por tanto, relegada a gente de bajo nivel adquisitivo, y la que puede opta por mandar a sus hijos a escuelas privadas, porque en las primeras la labor es cada vez más de contención social que educativa. El nivel de los profesores, a su vez, es mucho más bajo, lo que sumado a un bajo compromiso de muchos padres para con los primeros hace la tarea educativa más que difícil

Por supuesto, la formación terciaria y universitaria es, con estos antecedentes, terriblemente mala. Curiosamente subió en los últimos años la cantidad de alumnos universitarios, porque pululan cada vez más nuevas universidades públicas creadas precisamente por el sistema populista para extender sus tentáculos de captación política a a los ámbitos juveniles. Pero estas universidades son tristemente el lugar donde se aprueba a alumnos con un nivel de exigencia que es menor al que tienen los alumnos de las escuelas primarias de los países del mundo con altos niveles educativos, siguiendo la misma línea de lo que ocurre en la educación primaria.

Algún despistado podrá pensar porqué me meto a hablar de educación cuando el tema del artículo son los saqueos y la inseguridad. Pero la relación en realidad es obvia: roba aquel que es ignorante, porque no respeta a los demás, no respeta su esfuerzo, hace uso de la violencia y el oportunismo en vez de su inteligencia y sabiduría para ganarse la vida. El inculto, a su vez, puede ser manipulado fácilmente, manteniéndose así un voto cautivo, lo que todo Estado populista busca lograr. El ignorante es el que le da el voto a los gobiernos para que le den lo que sea "si yo pido, pataleo, grito o amenazo"

Pero la culpa (sí, también hay que hablar de culpas para solucionar problemas) no es de los gobiernos populistas en sí, esto son una consecuencia del pueblo que los compone, los encumbra, los ampara o los tolera. La culpa es de los ignorantes que, sin dignidad y moral fruto de su falta de cultura, están acostumbrados a exigir por la violencia para conseguir lo que quieren. Luego se forma un círculo vicioso difícil de romper, el círculo "Estado-clientelismo-vandalismo".

2) - La cultura del patoterismo social y la delincuencia

Lo que me permito llamar patoterismo social, es el acoso, matoneo, hostigamiento o "bullying" social, es la actitud que la masa de ignorantes que fundamenta los gobiernos populistas. Es la presión que tiene sobre el total de la sociedad un sector de ella para exigir de forma violenta y fuera de la ley recompensas con un acto. Por ejemplo, los piquetes o cortes de calles o rutas, las huelgas sin servicios mínimos, la toma de rehenes de las personas o los ciudadanos, de forma literal o implícita.

Los patoteros sociales no son "elementos extraños" a las sociedades de este tipo, son los que la caracterizan, son los que posibilitan y protagonizan la política de la mediocridad, son la mayoría creciente en las sociedades regidas por la ignorancia y la falta de consideración para con el otro. Son los mismos que escuchan "música" donde la letra exalta la violencia, la vida en condiciones precarias (villas), la degradación de la mujer como objeto, la drogadicción autodestructiva, el asesinato de policías o, en resumen, la marginalidad y la decadencia social como una virtud. Son las mismas personas que pasan con su coche y la música a todo volumen a cualquier hora del día o de la noche, las que no te respetan como vecinos o compartiendo el transporte público con la misma música a todo volumen, son las mismas que viajan sin casco a toda velocidad con niños o bebés de su propia sangre, las mismas que tiran la basura por la ventanilla del tren o de su coche o precisamente donde dice "prohibido arrojar basura", son también los policías que no los controlan cuando pasan adelante de su propia cara. Y son, muchas veces, lamentablemente, los mismos que antes pagaban lo que compraban en esos mismo comercios que ahora saquean...son personas normales que representan a una sociedad en decadencia. Son, al fin y al cabo, aquellos que no leerán nunca ni comprenderán este artículo que escribo, porque no tienen la suficiente compresión lectora como para hacerlo...ya no hablemos de soñar escribir algo.

En definitiva, son las mismas personas que, por consecuencia de sufrir la ignorancia, tienen por norma no respetar a los demás, hasta el punto de dar la sensación de que ni siquiera son conscientes de que otras personas puedan sentirse perjudicas por sus acciones, otras personas o el medio ambiente, el planeta, con su contaminación creciente de todo tipo...personas fundamentalmente irrespetuosas e inconscientes, animalitos ignorantes (pero no por eso menos responsables) de las consecuencias de sus acciones, presas de los estupores opalinos de sus embriagantes vahos enóticos y neuronas licuadas por el "paco", los televisores de plasma y la telefonía celular. Pero son también los que soportamos todo esto sin denunciarlo o revelarnos, los que "tragamos" sin chistar.

Digámoslo bien claro: el Estado clientelista (sus políticos, sus funcionarios, sus militante) forma a aquellos que se dejan formar para terminar careciendo de moral de respeto a sus conciudadanos, para terminar robando y saqueando a sus propios vecinos a la más mínima oportunidad, vecinos comerciantes a los que el día anterior le compraban normalmente.

El espiral de violencia entonces comienza, de la mano de la rabia de los damnificados y los que presencian desde sus casas, por TV, ese horror. Cualquiera que ahora mismo navegue por internet y las redes sociales, va a ver que en Argentina (por seguir con este ejemplo) hay hoy un creciente odio hacia los saqueadores por parte de los individuos de la clase media que todavía mantienen una moral que les permite horrorizarse por los robos y desastres perpetuados por estos oportunistas y delicuentes sociales. Se repiten una y otra vez llamados a matarlos, al asesinato masivo de lo que llaman "negros". La gente reacciona con violencia moral a la violencia inmoral y, de una u otra forma, esto no puede terminar bien. Podría aparecer hoy mismo un dictador que sugiriera un exterminio, y muchos sin dudarlo lo apoyarían. Los derechos humanos se ven relegados por el odio de la gente...y como digo, esto no puede terminar bien (Ver The Skowronek Bankers). La única salida posible lleva años, hay que empezar hoy, y se llama: EDUCAR PARA EL RESPETO A LOS DEMAS.

3) - Expropiaciones, corrupción y patoterismo de Estado

Si los saqueos y robos organizados no surgen de un sector de la sociedad, organizado muchas veces por las propias fuerzas de seguridad corruptas o por "punteros" (líderes políticos) de los barrios, si no lo hacen de esa forma, la delincuencia y la criminalidad igual surge por parte del Estado a través de expropiaciones o presión fiscal (impuestos y más impuestos) por parte del propio gobierno clientelistas que luego no redistribuye el dinero a lo Robin Hood, como algunos creen o quieren hacer creer, sino que es engullido por la monstruosa corrupción (literalmente estafas de funcionarios o el no menos discreto "capitalismo de amigos") que caracteriza a los Estados populistas, de los cuales históricamente los peronistas o justicialistas en Argentina son probablemente el máximo y más claro exponente mundial.

El ejemplo baja desde arriba, y cuando el ciudadano ignorante ve que el político de arriba roba en convivencia con los mandos policiales y lucra con el crimen organizado (narcotráfico, lavado de dinero, trata de blancas, prostitución, etc. etc.) quedando IMPUNE por ello, piensa "¿por qué yo no voy a robar, drogarme y traficar si puedo, si pago los impuestos para que los políticos se lo roben?", "¿por qué yo no voy a robar unas gallinas si ellos se llevan millones?". Y el ciudadano inteligente también termina pensando lo mismo...y no paga impuestos, evade. La sangría continua de la corrupción política institucionalizada sumada a los cíclicas expropiaciones del Estado disfrazadas de nacionalismo o patriotismo, que fluctúan con el otro extremo, las privatizaciones salvajes para capitalistas amigos del poder, vacían el bolsillo de los ciudadanos a través de los impuestos y la inflación, la degradación de los puestos de trabajo o la vagancia fomentada por el clientelismo.

El Estado patotero es también el que no paga sus deudas con los ciudadanos, el que impide disponer de tu dinero como se te ocurra (imposibilidad de comprar divisas, de viajar, etc.), el que te impide ahorrar porque deprecia tu moneda todos los días para autofinanciarse, el que no paga las jubilaciones robándose año tras año el fruto del trabajo (tiempo) de la gente. Es aquel al que no se le puede hacer juicio, porque el juicio seguirá parado hasta el día de tu muerte. Es el Estado que genera impotencia y bronca entre aquellos a los que debería cuidar y proteger, el famoso "pueblo", que se supone que le "prestó" su poder...nada más lejano a la realidad. Reitero, el Estado populista y clientelista es del tipo de regímenes de gobierno que tienden a la total IMPUNIDAD.

Por eso, los saqueos de Córdoba que tomo de ejemplo para este análisis, no serán lamentablemente los últimos en Argentina...habrá otros robos organizados o saqueos, hurtos de gente normal oportunista y falta de moral comunitaria...habrá...o al menos se intentará, tanto por motivos políticos (manipulados) como sociales (decadencia, mediocridad y delincuencia) siempre y cuando sigamos dentro de un Estado clientelista populista.



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