La escala de Kardashev

Clic aquí para contactar al autor
Pablo Edronkin

Lecturas sugeridas

Hacia la exploración interestelar

Productos y servicios relacionados

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Nikolai Kardashev es un astrónomo ruso que en 1964 publicó una teoría para clasificar a las civilizaciones en el universo basándose en tres tipos, llamados I, II, y III, de acuerdo al tipo de energía del que dispone cada una de ellas: energía planetaria, estelar y galáctica, respectivamente. Es por supuesto, un concepto altamente especulativo pero útil para comprender de qué manera podría expandirse cualquier clase de civilización y trascender más allá de los confines de su propio planeta y las estrellas... Tal vez incluso nosotros.

Que algo todavía no haya ocurrido no quiere decir que no podamos pensar en que pueda ocurrir, o cómo ocurriría; además, puede esta ocurriendo y quizás no nos damos cuenta o no queremos verlo: Nuestra civilización avanza y poco a poco vamos adquiriendo nuevas habilidades. El uso de la energía es fundamental para nosotros - y casi con seguridad, para cualquier otra civilización - porque muchas de ellas, hasta las más simples, requieren de ella: Para moler harina utilizando la fuerza de un animal se incurre en un gasto energético, y para mandar una nave a través de un agujero de gusano también sería así. En esto se basa la escala de Kardashev: En clasificar a las civilizaciones de acuerdo a cómo aprovechan sus recursos energéticos. Lo que varía, en definitiva, es la cantidad de energía necesaria, desde que el primer humano arrojó la primera piedra, estuvo haciendo uso de los recursos energéticos de forma intencional y planificada. Ahí empieza un camino que Kardashev y posteriormente otros definieron, y que sencillamente podría llegar hasta la inmortalidad.

Si tomamos a la civilización humana como arquetipo - al fin y al cabo es el único que tenemos - y lo comparamos con la evolución biológica y los fenómenos geológicos, astronómicos, etc. podemos concluir fácilmente que el avance de cualquier civilización es sumamente rápido: Un millón de años, a escala universal, no es nada, y eso es poco menos de lo que le ha llevado al género humano evolucionar hasta le presente. Por ello, aún si nos llevara un millón de años conquistar la Vía Láctea, eso sería relativamente poco a pesar de que puede parecer mucho. Esta es la estimación pesimista de los estudiosos que tomando la escala de Kardashev, prevén el avance de la humanidad, pero las cosas pueden suceder con mucha mayor rapidez dado que la ciencia y la tecnología proporciona muchas veces avances en forma de saltos muy significativos. Una descubrimiento o una invención puede motorizar las cosas mucho más allá de quienes de por sí con una enorme imaginación concibieron cualquier cambio de paradigma. Hoy en día resultaría bastante extraño explicarle a cualquiera de los hermanos Wright que tenemos aviones tan grandes que su vuelo original ocurrido en Kitty Hawk podría realizarse en su totalidad dentro del fuselaje de uno de ellos.

Freeman Dyson es un físico estadounidense que calculó en cuanto tiempo la civilización terrestre podría alcanzar los estadios evolutivos I, II y III de la escala de Kardashev, estimándolos en 200, 3.200 y 5.800 años, respectivamente. Otros científicos, como Kaku y Barrows han ampliado la escala para considerar civilizaciones de Kardashev con civilizaciones de tipo 0, IV, V, VI, etc.

Tipos de la escala de Kardashev

Tipo 0: Una civilización de tipo cero es un concepto agregado posteriormente a la escala de Kardashev original. Tal tipo de civilización no domina la energía de su planeta y se remite a una utilización parcial de los recursos; de acuerdo a este mismo científico, la especie humana se hallaría en estos momentos en el paso entre una civilización de tipo cero y otra de tipo I. Según Kaku, una civilización de tipo cero cuenta con los siguientes sistemas de propulsión: Cohetes químicos, motores iónicos, energía de fisión y propulsión electromagnética. Las civilizaciones de tipo cero no tienen su supervivencia asegurada frente a la mayoría de los cataclismos que podrían enfrentar.

Tipo I: De acuerdo a la teoría de Kardashev, una civilización de tipo I es planetaria y ha conseguido dominar todas las formas de energía de su planeta. Esto implica poseer capacidad para modificar el clima y alterar o evitar cataclismos planetarios como los terremotos, huracanes, etc. Según Kaku, los sistemas de propulsión característicos de una civilización de tipo uno serían el ramjet y la manipulación fotónica. La Tierra posee alrededor de 175 petawatts de potencia disponible; esto quiere decir que para convertirnos en una civilización de tipo I de acuerdo a esta escala, tendríamos que ser capaces de canalizar la energía para producir semejante potencia (la potencia es la energía transferida por unidad de tiempo).

Tipo II: De acuerdo a la teoría de Kardashev, una civilización de tipo II ha pasado por el estadio de tipo I y domina la producción y obtención eficiente de energía de sus soles, con una capacidad estimada en mil billones de trillones de ergios por segundo. Una civilización de este tipo podría ya alcanzar y colonizar sistemas solares cercanos a aquel del cual proviene. Según Kaku, una civilización de este tipo se dedicaría a explorar eficientemente su galaxia utilizando máquinas de Von Neumann capaces de reproducirse a sí misma; de esta forma, una galaxia podría explorarse en unos cien mil años aún si la civilización de tipo III no contara con tecnología capaz de realizar viajes supralumínicos (motores warp, agujeros de gusano, etc). Una civilización de tipo dos se caracterizaría también por sistemas de propulsión basados en el manejo de antimateria, la producción abundante de nanotecnología y vida artificial. La potencia disponible en una estrella como nuestro sol es de alrededor de 4x10 exp(26) Watts. Es lo que obtendría una civilización de tipo II.

Tipo III: De acuerdo a la teoría de Kardashev, una civilización de tipo III ha pasado por el estadio de tipo II y es, a escala universal, prácticamente inmortal, pues cuenta con la capacidad de explotar la energía de sistemas solares ajenos al propio. En definitiva, una civilización de tipo III sería de escala galáctica, tras haberla explorado y colonizado totalmente. Los cálculos optimistas citan que la especie humana podría alcanzar el estadio tres en unos seis mil años, mientras que de forma pesimista, en un millón. Los sistemas de propulsión característicos de una civilización de tipo tres, según Kaku, se basarían en el uso de la energía de Plank. Prácticamente, el único tipo de cataclismo que podría destruir a una civilización de tipo tres sería la destrucción de su universo. La energía disponible en una galaxia es variable, pues depende de las características de la misma, pero una civilización de tipo II obtendría una potencia tal que permitiría maximizar su energía galáctica.

Tipo IV: El concepto de la civilización de tipo IV (y posteriores) fue agregado por Barrows a la escala original de Kardashev del progreso de las civilizaciones; de acuerdo a Barrows, una civilización de tipo IV sería capaz de manipular la propia estructura del universo en el que se encuentra, y las de grado mayor, en grado proporcionalmente creciente, llegando incluso a salir de él para explorar o escapar. Esto implicaría que tales civilizaciones tendrían la capacidad para desplazarse entre universos diferentes, incluyendo los de realidades paralelas; por lo tanto, serían verdaderamente inmortales pues podrían saltar de una galaxia a otra o de un universo en extinción a otro más favorable para sobrevivir.

La Tierra: 0,72

De acuerdo a los datos más recientes, nuestra civilización estaría pasando del tipo cero al tipo I. Fue Carl Sagan quien sugirió una fórmula para calcular estadios intermedios entre los tipos de Kardashev, dado que el científico ruso no había previsto una escala basada en número reales sin enteros. Utilizando la fórmula de Sagan, nos encontraríamos en un nivel 0,72 a una década de haber comenzado el siglo XXI. La fórmula de Sagan es:

K = [log(10)W - 6] / 10

Siendo que K es el nivel de la civilización y W la potencia medida en Watts. Recordemos que Dyson estimó que alcanzaríamos el nivel I en aproximadamente dos siglos. Sagan también sugirió que debería usarse a la cantidad de información medida en cantidad de bits disponibles (existe otra unidad de medida de la información llamada "Shannon" pero los "bits" se han vuelto la norma de facto en la materia) como parte de la escala de Kardashev.

Es decir, la sugerencia del astrónomo estadounidense fue que el progreso de las civilizaciones debería medirse de forma bidimensional. Pero si bien es correcto asumir que a mayor cantidad de información disponible una civilización debería ser más avanzada, en definitiva ello queda supeditado también a las posibilidades de manipulación de energía que tenga dicha civilización: Los sumerios pudieron crear las primeras bibliotecas pero nunca podrían haber llegado a tener la cantidad de material que hay hoy en día en cualquiera de ellas simplemente por no disponer de las formas y cantidades de energía suficientes como para poder crear, manipular y almacenar información a la escala a la que estamos acostumbrados. Una computadora, por ejemplo, no podía construirse antes del surgimiento de la energía eléctrica porque si bien investigadores como Babbage y Lovelace ya la habían concebido, no podían realizarla mecánicamente en el siglo XIX. Más de un siglo más tarde, se constató que sus diseños eran casi perfectos sencillamente porque se alcanzó el nivel de precisión que se requería para construir los componentes que habían sido pensados. Sin embargo, en el entretiempo la energía eléctrica se desarrolló y así surgieron las computadoras electrónicas que nos proporciona mejores resultados.

Para todo desarrollo científico o tecnológico es necesario contar con la energía en magnitud y forma adecuadas, por lo que puede decirse que efectivamente, el desarrollo cardinal de una civilización es el de su energía. Por esta razón no se puede pensar que si hemos tardado unos doce mil años desde el advenimiento de la agricultura hasta llegar a un modesto 0,72 en la escala de Kardashev, tardaremos lo mismo ene l futuro: Las cosas suelen acelerarse cuando se descubren o desarrollan los conceptos adecuados para dar un salto de paradigma.

Involución e incremento de la eficiencia:

Dos aspectos no parecen haber sido contemplados en la escala de Kardashev, y es que un mayor uso de la energía no necesariamente puede deberse a una evolución, sino que puede llevar implícitamente a una involución: Una civilización en decadencia podría transformarse en menos eficiente y esta perdiendo en diversos terrenos excepto el tecnológico. Hay ejemplos de sobra de civilizaciones y aún regímenes que en sus tiempos de decadencia, a veces precisamente con la infructuosa intención de revertir las cosas, alcanzan cotas insospechadas en ciertas áreas del saber. La civilización Maya y la ciencia del Tercer Reich constituyen algunos de esos ejemplo.

Por otra parte, la escala de Kardashev, tomada de forma absoluta, puede conducir a algunos errores de interpretación: Es de suponer que a medida que avanza una civilización, hará un uso más eficiente de su energía, por lo cual, lo que se supone desde la perspectiva de una civilización de 0,72 que debería ser una civilización de tipo III, por ejemplo, podría darse ya en una civilización de tipo II. Además, a medida que avanza una civilización necesariamente debe surgir el elemento de la previsión: Una administración prudente de los recursos energéticos llevaría a que se empiece a explorar en busca de otros antes de que se llegue a una utilización total de los mismo. Vale decir que en el caso de una civilización que se estuviera acercando a un nivel I, en realidad ya estaría desarrollando características de una civilización II desde un tiempo antes. Esto quiere decir que cosas como un sistema de propulsión interestelar podrían ser desarrolladas antes de que dicha civilización adquiera las fuentes de energía que se supone que necesitaría para lograr tal cosa en razón, precisamente, de lograrlo.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com