Hay gente que puede decir que hacer ciertas cosas está mal; para juzgar a otros nunca faltan candidatos y nosotros hemos tenido nuestra cuota de personajes que sin razón aparente empiezan con críticas que solamente se basan en la mala educación, pero en la vida, todo lo que parezca buscar fortuna en los lugares más insospechados es lo que tarde o temprano produce verdaderas riquezas y hay que dejar de lado al estiércol viviente y pasar a dedicarse a cosas más productivas que debatir con ellos.
Basta que veamos cómo se busca petróleo, en el fondo del mar, en el medio de la piedra, y hasta en los sitios menos hospitalarios del planeta, como son los accidentes geográficos propios de los desiertos.
¿Y quién diría? Pero es en esos sitios tan inhóspitos como los del Medio Oriente donde se encuentra la mayor cantidad de petróleo, que como sabemos, se le conoce también como el oro negro. Es extraño ver personas que se dedican a buscar este muy preciado producto por el que los países hasta van a la guerra; normalmente, y bajo condiciones de supervivencia las personas que se encuentran en una zona desértica se desesperarían en sitios que a los geólogos especializados y que trabajan en la industria petroquímica les causan mucha alegría.
Uno de tales tipos de lugares son los 'Wadis'; un Wadi - como se le conoce en árabe - es un cañadón formado por agua en algún momento, pero que se encuentra totalmente seco. Los Wadis son la clase de lugares donde estos geólogos empiezan su trabajo, pero para las personas deshidratadas en el medio de una zona desértica, ver primero una estructura topográfica que de forma intuitiva ya se asocia con la presencia de agua, para descender hasta el fondo no sin cierta dificultad y encontrarse con que el lecho está casi siempre seco, debe ser desconcertante. Para obtener agua allí hay que saber en qué parte del Wadi buscar pues la misma está casi siempre presente, aunque no aflora a la superficie.
Y lo mismo pasa con el juego: así como la mayor parte de la gente no puede ver debajo de la superficie del Wadi, la mayoría no puede ver más en el juego que el dinero que se apuesta. Pero quienes saben de supervivencia en el desierto, también saben que en el wadi hay agua, y que cerca hay petróleo también.