Las cebras son parientes de los caballos, pero curiosamente y a pesar de que estos animales son tan conocidos para nosotros, los científicos no se ponen de acuerdo respecto de la historia evolutiva de estos animales.
Y la razón es que la zoología todavía no ha logrado determinar con exactitud qué es un caballo; esto puede parecer sorprendente pero es así: los caballos, los asnos y las cebras pertenecen al género de los equinos, que está dividido en seis especies, tres de las cuales son las tres clases de cebras que hay en áfrica: 'Equus hippotigris', 'Equus quagga' y 'Equus dolichohippus' (y pensar que creíamos que solamente había un solo tipo de cenbras).
Esto es lo que se sabe con certeza, pero respecto de los caballos que esencialmente pertenecen a la especie 'Equus ferus' del caballo salvaje en sentido genérico, no se sabe si 'Equus caballus', el caballo actual, desciende de lo que se conoce como caballo de Przewalski ('Equus ferus przewalskii>'), o del Tarpan ('Equus ferus gmelni'), que eran vistos hasta años recientes en las estepas asiáticas, y el problema es que si bien el caballo salvaje tiene 66 cromosomas, el caballo doméstico tiene 64, lo cual no cierra.
O sea que a pesar de que existe un parentesco muy cercano entre todos los equinos, también hay sorprendentes y significativamente profundas diferencias. Parece irónico que pese a que el caballo es un animal doméstico desde hace milenios, todavía no se sabe qué es y de dónde viene.