Lo primordial para desplazarnos por terrenos tras copiosas nevadas son las cadenas para las ruedas y otros dispositivos similares que evitan que nuestro vehículo resbale o patine. Pero también hay otras consideraciones a tener en cuenta en materia de prevención y anticipación a situaciones de supervivencia, tanto en lo que se refiere a nuestro vehículo, como a cuestiones más básicas que, aunque sencillas de llevar a cabo, podemos bien pasar por alto por desconocimiento.
Primero hay que revisar siempre lo básico, buscando la respuesta a la siguientes preguntas:
Video donde se observa la conducción en nieve en ciudad.
Lo primordial para desplazarnos por terrenos tras copiosas nevadas son las cadenas para las ruedas y otros dispositivos similares que evitan que nuestro vehículo resbale o patine, y de las que hablaremos más adelante. Pero primero hay que revisar siempre lo básico, buscando la respuesta a la siguientes preguntas:
¿Cuál es la previsión meteorológica y el informe de vialidad o tránsito al respecto?
¿Está en buen estado su vehículo?: anticongelante en radiador, luces, frenos, calefacción, batería (recordemos que el frío afecta a las baterías), puestos los neumáticos de invierno si posee con dibujo en buen estado y presión de aire de las ruedas correcta, etc.
¿Tiene el tanque o depósito de combustible lleno? (podría hacer más kilómetros de los esperados por inesperados bloqueos)
¿Lleva ropa de abrigo y/o equipo de supervivencia? (podría quedar aislado por la nieve). Recuerde: herramientas, cable de arranque (para conectar baterías), balizas y/o chaleco refractantes, guantes, calzado adecuado, abrigos y capa, poncho o chubasquero, botiquín de primeros auxilios, linterna, agua y una reserva de alimentos hipercalóricos son imprescindibles. También se puede incluir una pala (para nieve) y una soga.