P. Edronkin

Tener siempre un compás de circunstancia es cuestión de supervivencia



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No es demasiado costoso llevar una brújula o compás adicional, y en caso de dañarse nuestro sistema primario de navegación, ello nos ayudará a salir del paso.

Uno de los astronautas del programa Apolo había sido un aviador naval que como diez años antes de pasar a la astronáutica se encontraba volando un Grumman F6 Panther durante un ejercicio de combate nocturno en aguas del océano Pacífico cuando a consecuencia de la interferencia de una estación de radio localizada en Japón, su equipo ADF (un radiocompás característico de los aviones) le indicó mal la dirección hacia su portaaviones. Poco después, el piloto supo que estaba perdido, de noche, con combustible que se le estaba agotando, y volando sobre el mar.

Entonces intentó conectar una pequeña linterna que llevaba como parte de su equipo de supervivencia al sistema eléctrico del avión por medio de un conector especial ubicado en el panel de instrumentos. Lo único que sucedió es que el sistema sufrió un cortocircuito general y perdió absolutamente todo el instrumental, el cual no podía ver por ser de noche aún cuando los sistemas estuvieran funcionado.

Tuvo suerte de poder observar en la superficie del agua una franja luminescente para poder seguirla. Era la estela dejada por su portaaviones, la cual estaba saturada de plancton, es decir, microorganismos vegetales, en este caso, con características de bioluminescencia. Poco después encontró su buque y aterrizó; este astronauta fue uno de los tripulantes que sobrevivieron más adelante el accidente del Apolo XIII.

Evidentemente se trata de un individuo muy capaz de resolver situaciones críticas en condiciones sumamente difíciles y no se le puede reprochar nada por ello; pero este tipo de situaciones también nos enseñan que hay que llevar consigo cuando se vuela, navega, o simplemente se sale al aire libre, algún medio de orientación de circunstancia. Y el más sencillo de esos medios es un compás o brújula de bolsillo.

La tecnología nos puede ayudar enormemente, la capacidad personal también, la casualidad, el entrenamiento, y muchos otros factores; pero ¿para qué arriesgar? Un compás cuesta muy poco dinero y nos puede salvar la vida.




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