Independientemente del tipo de suelo que lo recubra (roca, nieve, tierra, vegetación, etc.), los terreno empinados, inclinados, escarpados deben transitarse (subirse o bajarse, treparse o destreparse) teniendo en cuenta ciertas precauciones:
- No caminar de cara a la pendiente. Lo que obliga a caminar en diagonal o en zigzag, y siempre (sobre todo si por lo que fuera no es posible ir en zigzag) hay que mantener una distancia de seguridad, la suficiente para que si alguien se cae, no arrastre consigo al resto del grupo, y pueda ser frenado, o esquivado y luego socorrido por el resto de sus compañeros. Subir o bajaren diagonal es además más descansado, y causa un menor impacto al terreno y a nuestras articulaciones.
Marchando al aire libre por zonas de terreno con pendiente.
- No habrá que marchar en línea recta, por la misma razón de seguridad por la que hay que hacerlo siguiendo diagonales.
- Si el paso es muy peligroso o riesgoso, habrá que pasarlo de a uno, con aseguramiento o asistencia de los otros miembros del grupo. El Guía puede opcionalmente indicar al resto de las personas del grupo donde pisar o el camino a seguir desde una posición segura o de avanzada. Algunos recomiendan que el Guía en estos casos baje último para cumplir esta función, pero si existe un Guía de segundo (de cola o "escoba") esto no será necesario, y si el camino sólo lo conoce él, o es complicado por otras cuestiones objetivas (grietas, neveros que implique tallado de escalones, etc.) no será posible por no ser recomendable.
Progresando en senderismo por zonas de terreno empinado.