Ser o no ser guía de montaña (II)


Clic aquí para contactar al autor
Federico Ferrero

Lecturas sugeridas

Si es competitivo, no es montañismo, es anti-montañismo

Lo peligroso de las montañas y la altura

Montañismo y trekking: técnicas de marcha básica en montaña

Montañismo y trekking: técnicas para el desplazamiento por terrenos difíciles (I)

Los refugios de montaña como una necesidad ecológica

¿Usar o no paraguas en la montaña? (I)

Consideraciones para subir el Volcán Lanín (I)

La altura y el ejercicio físico (I)

Los efectos de la altura en el ser humano (I)

Normas de seguridad en actividades terrestres al aire libre

Recomendaciones para el cuidado del medio ambiente en actividades al aire libre

Productos y servicios relacionados

Energía verde

Equipos y provisiones para senderismo y excursionismo

Equipo de supervivencia

Saber guiar

Acabamos de demostrar que la profesión de guía es anterior a ciertas exigencias técnicas actuales para poseer un título como tal en muchos países, y que los fueron reconocidos como grandes guías eran profesionales del montañismo antes de que estas. Vayamos entonces ahora a la definición de la palabra "guía" que es, según la RAE:

"1. - Persona que encamina, conduce y enseña a otra el camino.
2. - Persona que enseña y dirige a otra para hacer o lograr lo que se propone."

Por lo tanto y por extensión, un guía de montaña es, en principio, alguien que guía a otras personas para lograr un objetivo en una zona montañosa, y (por demos agregar) lo hace manteniendo la seguridad de las personas que guía, siendo responsable de la misma dentro del grupo, y teniendo por lo tanto la autoridad última sobre las decisiones consecuentes a lograr el objetivo propuesto. Lo fundamental para ser guía es entonces saber conducir a otras personas por el lugar correcto (seguro) para alcanzar un objetivo durante una actividad de montaña, siendo lo prioritario el mantenimiento de la seguridad de esas personas por sobre cualquier otra consideración, incluyendo al objetivo mismo de la salida, excursión o expedición misma.


En un vivac de montaña improvizado, con mal tiempo y manteniendo un fuego (Patagonia).

De esto podemos deducir que las principales habilidades de un guía de montaña tienen que ver con habilidades de liderazgo y de relación con las personas, a las que hay que sumar las habilidades técnicas de orientación, supervivencia, marcha por diversos tipos de terrenos montañosos, y conocimiento del territorio que se transita (o la capacidad de explorar el mismo) y hacerlo con seguridad para el grupo que lidera y del que él mismo forma parte, buscando logrando el objetivo propuesto, siempre que éste no comprometa a la seguridad del grupo. En algunos casos será necesario que el guía posea habilidades añadidas, ya que el camino a seguir implica escalar, andar a caballo o esquiar, por ejemplo. De la misma forma, será necesario cierto equipamiento individual y grupal para mantener dicha seguridad y mejorar las opciones de alcanzar el objetivo.

Sin embargo, ni las habilidades añadidas deberían ser lo que determine que alguien sea guía de montaña (aunque sí podría ser considerado como un guía de otra actividad específica, como guía de grupos a caballo, guía de esquí, guía de escalada, etc.) ni la posesión del equipo o material a veces necesario, como acabamos de ver. De la misma forma que el que alguien sepa conducir un vehículo no implica que el mismo tenga que ser de último modelo, o que tenga un GPS y a su vez se lo sepa usar. Como ya dijimos en más de una oportunidad, el equipo es importante, pero más importante es saber utilizarlo, y mucho más aún es saber desenvolverse sin él. Por supuesto, cuanto más sepa un guía y mejor equipo tengan, mucho mejor. Pero el que sea un guía profesional (un buen guía) no depende de habilidades añadidas o del material que posea, sino principalmente de su buen criterio para liderar un grupo en montaña.

Además, el que el guía domine habilidades técnicas añadidas para el desempeño en montaña no será suficiente para poder superar un camino que las exija, sino que deberán poseerlas también idealmente todos los miembros del grupo (no olvidemos que el eslabón más débil es el que determina la fuerza de una cadena, no el mas fuerte...). Por eso hay no hay que confundir a un gran montañista, un gran escalador, un gran esquiador, etc. con un guía de montaña. Un guía puede ser todas estas cosas, pero también puede no ser ninguna de ellas, y ser igualmente un verdadero profesional de su disciplina.

Un guía es a la vez y ante todo, alguien que fue contratado o aceptado como tal por un grupo de personas. Personas que en él depositaron su confianza y que, en última instancia, descargaron en él la responsabilidad de conseguir un objetivo y velar por la seguridad de todo el grupo.

Por eso podemos decir que una persona que ascienda montañas por sí misma y en solitario, no es necesariamente un guía, y si lo es, no está ejerciendo como tal por definición. Un montañista puede incluso conducir personas como responsable de un grupo, pero no necesariamente será guía si no saber hacerlo siguiendo los criterios de seguridad y liderazgo a los que obliga la profesión, algo que nunca puede cumplirse (por ejemplo) en ascensiones en solitario.

Paradójicamente, una vez más, las pruebas actuales para ser guía de muchos países "filtran" a los participantes principalmente en base a criterios que poco o nada tiene que ver con el liderazgo de grupos en montaña, la relación con las personas para las que se trabaja (y, por lo tanto, la capacidad de comunicación, convivencia y motivación dentro de un grupo) o el mantenimiento de la seguridad propia y de terceros en condiciones realistas, sino que sus filtros tienen más que ver con la capacidad de superar pruebas técnicas psicofísicas individuales o el poder adquisitivo. Algunos de estos filtros son:

- La capacidad monetaria: alguien que no puede pagar el título de guía y comprarse cierta cantidad de equipo personal y/o grupal (requisito para lo primero), no podrá ser guía "a nivel oficial" para determinadas regiones y países.

- La habilidad para superar ciertos grados de dificultad en deportes de montaña específicos (escalada, esquí, etc.): alguien que no puede superarlos, no será considerado como guía de alta montaña para muchas instituciones de alto prestigio y certificación internacional.

- Criterios de verdadera competitividad entre compañeros son muchas veces utilizados como filtro, algo que no sólo no tiene que ver con la capacidad de ser guía, sino que es totalmente opuesto a la misma y a lo que es el montañismo en sí.

Concluyendo

Verá, querido lector, que hasta ahora me he dirigido a usted en tercera persona. No hice esto por utilizar un mero formalismo gramatical que expresa una (a veces falsa) humildad, y mucho menos lo hice por querer esconderme como autor de todo lo que expreso, que en todo momento no deja de ser una reflexión personal sujeta a críticas (que siempre serán bienvenidas, si se hacen con respeto). Lo hice por dar una mayor sensación de objetividad a mis reflexiones, a mis razonamientos. Si pese a eso, estimado lector, llegado a este punto usted ya estuvo mirando mi curriculum, y creyendo a mis argumentos no porque son razonables y basados en hechos comprobables, sino porque mi curriculum dice que soy Guía de varias disciplinas, o porque he realizado primeras ascensiones a unas cuantas montañas, porque formo parte de un equipo de exploración "de la vieja escuela" o por cualquiera de los otros "hechos de mi vida" reflejados ahí, si (repito) me cree por lo que cree que soy de acuerdo a mi curriculum publicoado, no por lo que digo en base a razones, es que está usted muy errado, porque está literalmente cayendo en una falacia de autoridad.

La "falacia de autoridad" o "argumento de autoridad" (Argumentum ad verecundiam o Magister dixit) consiste en dar por verdadero algo no por que lo es, sino porque lo dice alguien con autoridad en dicha materia. La falacia de autoridad está muy vinculada entonces a la "portación" de títulos y a la titulitis de la que ya hablamos, ya que muchas veces no se cree a una persona por lo que es, sino por lo que su título dice que es.

Un guía es un guía, no porque lo diga su título (si lo tiene) sino porque desempeña una actividad como tal de forma correcta. En este sentido, cualquiera es un profesional de algo si desempeña dicha profesión correctamente, no pudiendo haber "malos profesionales" (o "malos guías") sino únicamente "personas que ejercen como profesionales cuando no lo son", por un lado y, por el otro, verdaderos profesionales que pueden evidentemente equivocarse (como todos), tengan o no título que los diplome como tales.

¿Por qué nos guiamos entonces por los títulos en vez de por lo que la gente es? ¿es que necesitamos un "guía" también para que nos diga si alguien es un profesional o no? ¿Por qué llegamos al punto en el cual es más importante lo que un papel dice que uno es, que lo que realmente uno es? En mi opinión, porque ya no nos conocemos personalmente como antes, los lazos profesionales están ya muchas veces "terciarizados" de tal forma que no existen ni el conocimiento mutuo ni (por lo tanto) la confianza entre las personas.

Quizás sea porque el mundo se ha globalizado, quizás porque se ha deshumanizado, quizás porque se prioriza el dinero a las actitudes voluntarias cuyo objetivo no es necesariamente material. En cualquier caso, parece que ya "no hay" tiempo para conocer a otras personas (¿o no se quiere invertir tiempo en ello?) y, por lo tanto, confiar en su habilidad o profesionalidad. Ahora vamos por la vía rápida, buscamos un papel que garantice las habilidades que queremos, buscamos el currículum antes que conocer al otro, buscamos un papel homologado, un papel que normalmente hubo que pagar, y un papel que (lamentablemente) muchas veces ni siquiera coincide con la realidad de lo que uno fue, menos aún con la realidad de lo que uno es o deja de ser y mucho menos, por supuesto, con la realidad de lo que uno será.



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com