III) - El terreno no es demasiado accidentado. Esta claro que si trepamos o escalamos el uso del paraguas es un despropósito, ya que necesitaremos las manos para agarrarnos de las rocas, mantener el equilibrio, etc. Pero sin llegar a ese extremo, podríamos decir que el paraguas es más apto para el senderismo o el trekking que no implique caminar por terrenos accidentados (roca suelta, canchales o acarreos, desniveles variables, etc.) que se da en montañismo, en este caso, podríamos caer y con el paraguas en la mano sería difícil amortiguar o adaptarnos a la caída (dejemos de lado a Mery Popins, por favor, ejem...)
IV) - No disponemos de ninguna indumentaria para lluvia mejor. Y por "mejor", no nos referimos necesariamente a ropa impermeable y transpirable a base de tejidos de membranas tipo Goretex, sino a (por ejemplo) un simple poncho totalmente impermeable para lluvia, o un chubasquero o capa amplia que cumpla esta función. Los beneficios de este tipo de ropa respecto de uso del paraguas son varios:
Con un paragua bajo la lluvia en la montaña.
a) - Nos deja la mano con la que tendríamos el paraguas libre. Ante caídas, trepadas, etc., es obviamente imposible usar un paraguas, y replegarlo en ese momento para después volver a usarlo no sería práctico por la incomodidad de este método.
b) - Nos mojaremos menos con el agua que viene de frente. Precisamente, lo que más moja (pese a lo que pueda parecer en apariencia) no es el agua que cae de arriba, sino la que impacta con nosotros cuando nos desplazamos, si nos desplazamos...y como en la montaña o por un sendero, por definición, siempre nos vamos a estar moviendo, ergo...