Para algunos montañistas o senderistas, o en algunos países, el uso de paraguas en la montaña puede resultar poco menos que ridículo. En cambio, en otros, es una práctica común. Dejando de lado las costumbres de cada región la pregunta es: ¿vale la pena usar o no paraguas en la montaña?
Con un paraguas en una salida de trekking.
Hemos reflexionado sobre este tema cuando caminábamos en una salida de senderismo junto con nuestro compañero montañero y Guía Manuel Rejas, y sacamos las siguientes conclusiones:
1) - Vale la pena usar el paraguas en la montaña cuando:
I) - No hay viento. Si hay viendo, usar un paraguas es un peligro tanto para nosotros (podríamos perder el equilibrio) como para cualquier otro montañista, si el paraguas vuela de nuestras manos, sin mencionar el hecho por todos conocido de que pocos paraguas sobreviven a un fuerte viento, y no sirven de mucho para parar la lluvia que (de haberlo) nos llegará principalmente de forma lateral.
II) - Llueve, pero no hay tormenta ni nieva. Las tormentas hacen del paraguas un riesgo potencial debido a los rayos. La nieve lo hace inútil ya que es mucho más cómodo dejar que se deslice por la ropa (si se derritiera rápidamente sería aguanieve), así que salvo que tengamos una ropa totalmente permeable, mejor no usar el paraguas si nieva. Que haya nieve además, implica un frío considerable, por lo que probablemente nos vamos a enfriar más rápidamente el brazo separado del cuerpo que usamos para llevar el paraguas (cuanto más alto lo llevemos, más se dificultará la circulación sanguínea en el mismo).