Los caballos, gracias a su capacidad gustativa, pueden detectar todos los tipos de gusto básicos que identificamos los humanos: dulce, amargo, agridulce y salado; y su reacción suele ser similar a ellos, salvo por que tienen en general una mayor predisposición hacia lo ácido o amargo que nosotros.
Forraje, alimento para caballos.
Por supuesto, en esto no hay una norma, ya que al igual que pasa con las personas, cada uno tiene sus gustos. Sin embargo, es bueno saber que no necesariamente a un caballo le va a gustar más las cosas azucaradas, además de que no son muy buenas para su sistema digestivo.
Caballos comiendo en una bañera, comedero improvisado.
Por eso no conviene acostumbrarlos a darles premios gastronómicos dulces, ya que lo más probable es que guste mucho más comer una fruta o una verdura, que para él será una golosina más apetecible. Evidentemente, todo depende de cómo se lo acostumbre al caballo, pero está claro que su alimento natural nunca fueron los dulces, y en eso no puede basar su dieta, ni debería tenérselos como un refuerzo positivo permanente.
Silo que almacena pienso o comida balanceada para caballos.