El despertador natural de los indios


Clic aquí para contactar al autor
Federico Ferrero

Lecturas sugeridas

Normas de seguridad en actividades terrestres al aire libre

Recomendaciones para el cuidado del medio ambiente en actividades al aire libre

Material y equipamiento para llevar en salidas de un día al aire libre

Normas de seguridad para la práctica de ciclismo

Productos y servicios relacionados

Equipamiento para defensa personal

Equipo de supervivencia

Incluso nuestros antepasados tenían que levantarse algunas veces muy temprano, antes de que saliera el sol. En esos casos (y ante la obvia ausencia de relojes) el canto del gallo y despertadores similares no servían de mucho, y había que ingeniárselas de otra forma para poder madrugar.

Normalmente, y no por casualidad, el hombre tradicionalmente trabajaba durante el día y dormía durante la noche. Así no sólo aprovechaba las horas de luz y calor, y dormía mientras hacía frío y n podía servirse bien de su vista, sino que además de esta forma coordinaba con el reloj natural por excelencia (el sol) el despertar y el acostarse, el actividad y la inactividad con el resto de sus congéneres.

Pero claro, cuando las circunstancias exigían levantarse antes de que saliera el sol, como por ejemplo cuando los aborígenes americanos (comúnmente y mal llamados indios o indígenas) debían levantarse para cazar o emprender una acción guerrera, lo que requería sorprender dormidos a presas o enemigos. Entonces la opción más obvia era quedarse sin dormir, en vela, aunque evidentemente esto hacia que los cazadores o guerreros no estuvieran bien descansados y listos para la lucha.

En montañismo muchas veces hay que madrugar a horas inverosímiles para subir una montaña en condiciones de seguridad aceptable, ya que las condiciones de la nieve o el hielo hace que a medida que avance el día, y con los rayos del sol vayan calentando el terreno, muchas ascensiones se vuelvan inestables, con mayor peligro de avalanchas, aludes, caída en grietas, etc., llegando en algunos casos a ser imposibles (como ocurre con algunas cascadas aptas para la escalada en hielo sólo en excepcionales circunstancias). Además, muchas veces la lejanía de dicha ascensión y la imposibilidad de acampar en las inmediaciones, también contribuye a que se tenga que madrugar para poder disponer del tiempo necesario para volver al campamento base durante el día. Así es como se hace normal el levantarse a las 5 o 6 de la mañana, y otras veces es necesario hacerlo incluso a las 2 o 3, o incluso ascender durante la noche únicamente.

La solución alternativa "natural" que encontraron los aborígenes como despertador para casos como este fue la de tomar grandes cantidades de agua antes de irse a dormir. Así, las ganas de orinar los despertaban mucho antes de que lo hiciera la luz del sol, y podían atacar relativamente descansados y por sorpresa. Nosotros, como exploradores y montañistas de origen argentino, sabemos que una bebida mucho más efectiva para esto que el agua es el mate, infusión tradicional argentina.

Tomando mate.
Tomando mate, un buen diurético-despertador.

El efecto diurético del mate es mucho más potente que el del agua (además de ser una bebida caliente y energizante, ideal para el invierno o en condiciones de esfuerzo), y puede ser un enorme aliado en caso de necesitar despertarse temprano si a uno le falla el despertador...eso sí, en caso de tomarse esta bebida a la noche sin saber cómo actúa, este enorme aliado será un tremendo enemigo, porque nos obligará a salir de nuestra tibia y acogedora bolsa de dormir en plena noche invernal.



Búsqueda rápida.

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo



Otros

Artículos Tienda Directorio Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com