Uno de los perjuicios para la salud menos comentados (pero más polémicos) de las últimas aplicaciones tecnológicas inalámbricas se encuentra el de las frecuencias de radio, muy utilizadas en actividades al aire libre con en teléfonos, walkie talkies, handies, Wifi, blutooth y demás equipos de comunicación, orientación, etc.
Entre los hechos indiscutibles que demuestran el nivel de perjuicio potencial del uso de celulares, teléfonos móviles, y otros aparatos que utilicen radiofrecuencias sin cables, como los routers Wifi (Wi-fi) y la tecnología Bluthooth, hay uno que vale la pena destacar. Me refiero a la relación entre el tamaño de los equipos y su potencia (y por lo tanto su alcance).
Establezcamos primero algunos hechos:
1 - Las ondas electromagnéticas comprendidas entre las frecuencias de 300 Mhz y se 300 Ghz se denominan "microondas". En radiofrecuencia, estándares UHF, SHF y EHF.
2 - Los hornos de microondas (conocidos comúnmente como "microondas) generan frecuencias de alrededor de 2.54 Ghz, lo que provoca que las moléculas de agua vibren y se calienten, "cocinando" o calentando todo alimento (tejido vivo) que componga agua.
3 - El efecto de las microondas es acumulativo en un tejido dado (si el tejido no se puede regenerar, o no lo puede hacer con la suficiente rapidez, sufre el daño correspondiente o muere).
4 - Algunos tejidos y órganos del cuerpo no se regeneran, lo hacen lentamente o con dificultad (por ejemplo, las neuronas de sistema nervioso).
5 - De lo anterior se deriva que a mayor frecuencia, mayor perjuicio para la salud o (dicho de otra forma) mayor daño sobre un tejido vivo y posibilidades de no recuperación en función de un tiempo dado de exposición a las microondas.
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