En la construcción del LV-MLF utilizamos una buena cantidad de material reciclado; entre otras cosas, así obtuvimos los asientos para los dos pilotos y para el instructor.
Los asientos para la cabina de nuestro simulador los obtuvimos a partir de una fila de tres asientos de la cabina de pasajeros de un BAC-111 fuera de servicio. Con algunas herramientas, un poco de trabajo de soldadura, un par de cinturones de seguridad ya vencidos y algunas piezas de recambio de un Cessna 310 original obtuvimos asientos corredizos, similares a los auténticos pero a un precio muy inferior.
En un simulador de estas características resulta imprescindible poder mover y regular los asientos; para eso utilizamos las guías instaladas en le fuselaje original, sobre los largueros alares en los cuales van instalados los asientos originales. Con un poco de trabajo de soldadura adaptamos esas guías a los asientos del BAC y así obtuvimos lo que queríamos.
Una vista de los asientos de la cabina desde su parte posterior.
Las mesas que van colocadas en la parte posterior de estos asientos las dejamos en sus sitios respectivos para que sean utilizadas por el instructor cuando ingresa por la parte trasera de la cabina. Allí hay una puerta y espacio para un tercer asiento y la terminal de la CIV. Para terminar, colocamos algunos trozos de velcro en diversas partes de los asientos de manera que los apoya brazos pueden mantenerse en diversas posiciones, algo útil para ingresar y egresar de la cabina con comodidad..
Los pilotos ingresan y salen por una puerta lateral.