Lo primero que debe hacer una persona interesada es informarse acerca de los costos y las diversas escuelas de vuelo en las cuales se puede aprender. Esta es una actividad que requiere siempre del asesoramiento de un instructor calificado y que tiene costos relativamente elevados, así que informarse siempre redunda en una mejor inversión. Si bien hay diferencias entre cada país, generalmente se siguen las normativas de la OACI en cuanto a formación de pilotos y por consiguiente, el procedimiento a seguir es similar.
Al concurrir a la escuela de vuelo que finalmente se elige, allí le informarán a uno sobre los primeros pasos que incluyen la realización de una serie de exámenes que globalmente se conocen como "test psicofisiológico" y que son realizados por las autoridades aeronáuticas en algún instituto de medicina aeroespacial especializado.
Estos tests incluyen toda clase de pruebas clínicas, psicológicas, de laboratorio, etc. pero no son tan terribles como uno pueda imaginarse: Se completan en aproximadamente medio día y lo que se busca es simplemente eliminar a las personas que por alguna enfermedad o malformación congénita puedan representar un peligro potencial para sí mismas o los demás. Generalmente, si alguien falla en estos exámenes, se le explica por qué y qué es lo que tiene que hacer para solucionar el problema y volver a presentarse; no se trata de un proceso de eliminación elitista.