En el contexto de los vuelos en zonas agrestes, muchas veces adquirir equipo costoso para el mantenimiento y cuidado de una aeronave no tiene sentido.
Este es particularmente el caso de los calzos o cuñas utilizadas para mantener en su sitio a una aeronave, particularmente si hay viento o el terreno tiene alguna clase de declive. Sabemos que colocando un par de calzos en el tren principal el avión, autogiro, helicóptero, etc. quedará firme en su sitio pero ¿cuánto cuestan en el mercado estos adminículos?
Observe los calzos colocados: Son simples trozos de madera.
Entre quince y veinte euros es la norma, y si bien no es mucho, no veo razón para gastar dinero aunque parezca poco cuando se puede obtener el mismo resultado gratuitamente, pero con emplear cualquier trozo de madera lisa o una piedra se puede improvisar un calzo. La ventaja de usar madera es que es algo más liviana y además corremos menos riesgo de causar algún daño en los neumáticos.
¿Dónde están los calzos costosos?
Si se vuela con una avión como un PA-11 o en zonas de montaña, incluso las pequeñas ventajas de peso otorgadas por la utilización de calzos improvisados en el lugar de aterrizaje, o bien de estos adminículos hechos en madera y transportados en la aeronave, puede resultar decisiva. A falta de calzos también es posible cavar pequeños agujeros en la tierra y mover la aeronave de tal manera que sus ruedas encajen allí dentro, pero en caso de lluvia la extracción podría complicarse.
Hasta es posible manufacturar un par de calzos de madera en pocos minutos.
Por otra parte, en el caso de aviones que empleen patines o esquís, es menester recordar que inmediatamente después de finalizada la carrera de aterrizaje se debe colocar tablas debajo del tren de aterrizaje puesto que la fricción del movimiento y la acción del peso del vehículo durante el anevizaje habrán causado liquefacción en la nieve o el hielo: Al bajar nuevamente la temperatura el agua podría volver a congelarse formando un bloque gélido macizo que impediría el movimiento de la aeronave.
No hay nada mejor que el uso de tablas de madera o troncos debidamente limpiados para tal fin, y en los sitios a los que se vuela con esas aeronaves, la madera suele ser abundante y además gratuita.