El Gea

La salvación de Don Quijote (V)

Por Carolina Risso


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Consideramos también la región geográfica donde se desarrolla la acción como portadora de significación. No es casualidad que la vida del personaje transcurra en Argamasilla, donde reina "una atmósfera de tristeza y soledad"[15]. Es así como el personaje autor, con su varita mágica (Peñola), rescata a un ideal y lo eterniza. Lo eterniza, repetimos, en el sueño. Porque el plano de la realidad, el plano de la "verdad" es un plano hostil para Quijote. En la realidad la cordura simboliza la muerte para Quijote, por eso el cuerdo, el "real", verdadero, es Quijano, que es quien muere. La cordura es la muerte y la locura es la vida. Pero nuestro personaje, acusado de loco, se eterniza en otro mundo y en éste también.

"(...) Acabóse la confesión, y salió en cura, diciendo: _verdaderamente se muere y verdaderamente está cuerdo Alonso Quijano el bueno (...)"[16]

Repetimos, a modo de conclusión, que considerando las cuestiones históricas la obra aparece en un momento de crisis. Crisis que se ve tanto reflejada en la posición del personaje autor, conciente de su lugar (factor estrechamente relacionado con la aparición de la imprenta), el cual conocedor de su don creador decide "cuidar" lo que podemos llamar su propiedad intelectual y resguardarla de las copias. Asimismo consideramos que no podemos interpretar a ese personaje autor sino como elemento resultante de ese momento. Creemos también que la atmósfera descripta así como también la personalidad de Quijote y la muerte de Quijano, reflejan ese momento crítico cargado de grandes contradicciones. Es así que aparición y muerte no nos parecen analizables escapando a factores históricos porque ambas son críticas. La muerte de Quijano no es la muerte de Quijote, sino que es todo lo contrario...

Todo tiene su explicación y parece plantear el eterno problema del conflicto entre lo ideal y lo "real". Todo conduce a hacernos pensar que, en ese clima, Cervantes no podía más que preservar a Quijote y sobre todo que " todo lo que flota en el ambiente convergió en un momento supremo de la historia y crearon la figura de este sin par hidalgo (...)"[17] que sin lugar a dudas sigue y seguirá vivo.

"Tuvo a todo el mundo en poco;
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura,
que acreditó su ventura
morir cuerdo y vivir loco."
[18]


Notas:
15 Azorín. 1938. La ruta de Don Quijote. Editorial Losada. S.A. Buenos Aires.
16 Cervantes, Miguel de. 1984. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Hispanoamérica Clásicos. Editorial Castalia. Pág. 589.
17 Azorín. 1938. La ruta de Don Quijote. Editorial Losada. S.A. Buenos Aires.
18 Cervantes, Miguel de. 1984. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Hispanoamérica Clásicos. Editorial Castalia. Pág. 592.




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